Ibercaja ha alcanzado un acuerdo con la mayoría de su representación sindical para su expediente de regulación de empleo (ERE). El pacto ha sido ratificado por CCOO, Apeca, ACI y Asipa, mientras que la representación de UGT se ha desmarcado por el momento.

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Desde CCOO han informado este domingo que el acuerdo, del que no se han facilitado todavía los detalles, está pendiente de ratificación por parte de los órganos de gobierno. Asimismo, queda pendiente la revisión de la asesoría jurídica. Además, el sindicato señala que se han cumplido todos los objetivos que planteó al inicio del proceso.

En este sentido, el sindicato han apuntado hacia la voluntariedad de salidas "dignas", minimización de los efectos de la movilidad geográfica, garantía de empleo y ausencia de costes para la plantilla que permanezca en activo.

Negociación

La representación de CCOO ha agradecido "la responsabilidad y el enorme trabajo de todos los sindicatos, tanto firmantes como no". No obstante, ha lamentado "la pésima actuación de la entidad, en una negociación que podría haberse resuelto mucho antes".

Mientras tanto, en UGT han criticado que el acuerdo no ha contado con su respaldo porque las condiciones económicas pactadas para las salidas voluntarias son "insuficientes". En este punto, lamenta que son especialmente pobres las acordadas para los trabajadores de Ibercaja nacidos en los años 1965 y 1966.

Condiciones pasadas

Del mismo modo, este sindicato ha denunciado "la inexistencia de despidos forzosos no queda asegurada con las condiciones pactadas". Además, ha señalado que "no es aceptable" que para cubrir las vacantes producidas por las salidas voluntarias en algunos territorios "se permitan movilidades de hasta 350 kilómetros con el efecto traumático que esto tiene en las familias, incomprensible más si cabe en una empresa que se declara familiarmente responsable".

UGT ha señalado que su objetivo es evitar que se aplique "el mismo tipo de medidas de movilidad traumáticas que en el ERE de 2015". Entonces, según ha denunciado, se produjo el traslado de 44 empleados a más de 100 kilómetros y la extinción del contrato de otros 26. También ha señalado hacia el ERE de 2017, cuando se envío al paro a 39 personas y otras 39 sufrieron "gran movilidad".