Guerra abierta entre la banca y el Gobierno a cuenta de los préstamos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO). El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, responde a la insinuación que el martes realizó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre que las entidades financieras impiden el acceso a estos créditos a algunos colectivos.  

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Durante la presentación de resultados de la entidad, Gortázar dejó claro que "dado el perfil de riesgo que presenta la economía actualmente, los créditos del ICO no son un negocio para la banca". Según indica el número dos de CaixaBank, estos préstamos son "una herramienta muy buena para luchar contra la crisis", asegurando que, en su caso, se están concediendo a tipos de interés en línea con niveles anteriores al estallido de la pandemia, del entorno del 1,5% para las empresas y del 2,5% para los autónomos".

"Estamos hablando de salvar a la economía, no de ganar cuota de mercado... Eso no toca ahora", insiste el directivo. Recuerda que "ahora lo que toca es unirnos en una lucha de horribles proporciones que nos va a costar dinero, pero es lo que tenemos que hacer para ayudar a nuestros clientes".

En este sentido, indica que los créditos del ICO "son una operación de rescate y nuestras cifras de solicitudes son muy abultadas porque somos el banco del 27% de los españoles, no porque estemos buscando hacer negocio".

Gortázar ha abogado también por que el Gobierno vaya activando los siguientes tramos de avales públicos, especialmente para el segmento de pymes. También ha pedido al Gobierno pensar en planes de recuperación más a largo plazo para sectores determinados como el turismo

Las cifras del ICO

Respecto a los créditos avalados por el ICO, CaixaBank ha recibido 128.700 solicitudes de sus clientes por un importe total de 11.140 millones de euros, muy por encima del cupo asignado que ronda los 3.000 millones. CaixaBank ya ha abonado 3.700 millones de euros de estas peticiones.

"Trabajamos día y noche para que esta liquidez llegue cuanto antes. Tenemos el doble de solicitudes que la cuota que nos corresponde y esperamos que dentro de poco se abra un nuevo cupo", ha explicado el ejecutivo de la entidad.

Del mismo modo, desde el inicio del estado de alarma y hasta el 23 de abril, la entidad ha concedido al tejido empresarial un total de 14.000 millones de euros en créditos al margen de las líneas ICO, para mitigar el impacto de esta crisis sanitaria.

“Hacemos un uso efectivo de la herramienta del Gobierno, pero mucho más de nuestra capacidad de liquidez para hacer llegar a los clientes esos recursos”.

Impagos tras las moratorias

Hasta el 28 de abril, CaixaBank ha gestionado 220.000 solicitudes de moratorias, unos 8.500 millones de euros en volumen, lo que supone algo más de un 7,7% de la cartera de crédito de la entidad entre las que corresponden al real decreto del Gobierno y las que el propio banco ofrece para los colectivos que no cumplen estos requisitos. “Hay muchos clientes que tienen miedo y la moratoria les va a ayudar. Parte de nuestra función social es inyectar liquidez", asegura Gortázar. 

De la cifra total de peticiones, 95.000 corresponden a moratorias hipotecarias y otras 125.000 a créditos al consumo, que afectan a una cartera cuyo importe asciende a esos 8.500 millones de euros. Desde la entidad esperan que en los próximos meses la cifra de solicitudes vaya creciendo, aunque Gortázar descarta que esto suponga un gran impacto en la morosidad del grupo, sobre todo en lo que a hipotecas se refiere.

"Son hipotecas sanas, que se concedieron hace muchos años entre buenos clientes que ahora necesitan esta ayuda puntual, que nosotros hacemos con mucho gusto". El consejero delegado de la entidad es consciente de que "habrá casos de morosidad", pero más en el segmento de pymes y autónomos que no podrán sobrevivir pese a las ayudas.

A cierre de marzo, la entidad registraba un dato de morosidad del 3,6% y espera que a final de año se sitúe entre el 4% y el 5%. “Tenemos el banco preparado para resistir y ser un puerto seguro para nuestros clientes”, insiste Gortázar.

Del mismo modo, repite el mensaje de que "para nosotros tiene un coste no cobrar ahora", augurando nuevas provisiones en el futuro, más allá de los 400 millones de euros que han marcado la caída del beneficio de la entidad en un 80% en el primer trimestre del año. “No es un coste bienvenido, pero sí es necesario para ayudar a la sociedad en un momento de crisis durísima".

Las previsiones que maneja la entidad así lo corroboran. Su escenario base se mueve con una caída del PIB del 7,2% para este año con un repunte del 6,9% al siguiente. "En cualquier caso, van a ser dos años perdidos con un PIB inferior al de 2019", aseguran, descartando en todo caso entrar en pérdidas a lo largo del año o que se produzca una crisis de deuda soberana en Europa, pese a los episodios de volatilidad que vengan en los próximos meses. 

En este punto ha recordado que los niveles de apalancamiento son mucho mejores ahora que en anteriores crisis, especialmente entre las empresas, confiando en las medidas tanto del Gobierno español como de la Unión Europea para impulsar la economía a partir de la segunda mitad del año. 

En cuanto al previsible incremento de solicitudes, desde la entidad han solicitado al Gobierno agilizar estos procesos. "No tiene sentido tener que ir al notario, con un coste adicional y un riesgo para la salud de las personas, por lo que el Gobierno debe buscar una manera más eficiente y directa que evite elevar todos los documentos a las notarías", indica el consejero delegado del banco.