Si alguien tiene algo que decir, que hable ahora o calle para siempre... Y Abanca ha dicho. Cuando todas las miradas se dirigían al modo en que Unicaja Liberbank cerrarían una fusión en la que venían trabajando desde finales de 2018, este viernes, y tal como ha adelantado 'Expansión', la entidad comandada por Juan Carlos Escotet se ha destapado con "las conversaciones" que está manteniendo con "los principales accionistas de Liberbank al objeto de promover una eventual operación corporativa entre ambas entidades", ha reconocido en un Hecho Relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Incluso ha precisado el precio que está barajando para la operación: 0,56 euros, un 42% por encima del precio al que las accionistas de Liberbank cerraron este jueves. Como consecuencia, los títulos de la entidad resultado de la fusión de Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura se han disparado este viernes un 20%, hasta los 0,47 euros, tras haber estado suspendidos de negociación en el arranque de la jornada. Peor le han sentado las novedades a Unicaja, cuyos títulos se han dejado un 4% en el parqué, hasta los 0,98 euros

El movimiento de Abanca, que sorprende porque la 'boda' de Liberbank parecía hecha con Unicaja, confirma los vaticinios que apuntaban a que la banca mediante protagonizaría este año más movimientos de consolidación. Pero, sobre todo, pone el foco en Liberbank, que tiene los pretendientes a pares. ¿Qué tiene la entidad asturiana -la Fundación Bancaria de Cajastur es el principal accionista con un 24,3% del capital, para levantar el interés de Unicaja y Abanca? 

LAS BARBAS DEL POPULAR...

Para entender la actual Liberbank hay que retroceder no ya a esa fusión a tres bandas, sino sobre todo a la segunda mitad de 2017. Todo cambió para el banco presidido por Pedro Rivero y gobernado por Manuel Menéndez con la polémica y acelerada resolución de Banco Popular en junio de ese año.

Como suele ocurrir, este desenlace abrió en el mercado la quiniela sobre quién sería el siguiente banco español en problemas, y todas las miradas se centraron en Liberbank. Sus acciones se hundieron un 33% entre el 7 de junio, jornada en la que trascendió la resolución del Popular antes de que el mercado abriera, y el 9 de junio. Solo la intercesión de la CNMV, que prohibió operar a corto sobre los títulos de Liberbank, detuvo la sangría. 

Pero el banco interpretó, de manera correcta, que debía reaccionar. Y lo hizo. En septiembre anunció una ampliación de capital de 500 millones de euros, más del 50% de la capitalización bursátil que la entidad tenía entonces. Al mismo tiempo anunció su intención de acelerar la venta de activos improductivos por valor 800 millones de euros

Sacó adelante ambos objetivos en el último trimestre de 2017. En paralelo, siguió adelante con la reducción de plantilla y de la red de oficinas. Ese la primera se recortó en 715 personas y la segunda, en 125. Y a partir de ahí el rumbo de la entidad cambió.  

VUELTA A LOS BENEFICIOS 

Con un balance reforzado y más saneado, Liberbank pudo volver a 'hacer banca'. Y los resultados de 2018, presentados el pasado 31 de enero, lo corroboraron. Las pérdidas, que en 2017 alcanzaron los 259 millones, dieron paso a los beneficios, con unas ganancias de 110 millones el pasado ejercicio. Su margen de intereses, bajo mínimos en todos los bancos en un contexto de tipos de interés oficiales en el 0% y de euríbor en negativo, creció un 11,5%.

La tasa de mora bajó al 4,9% y el capital CET1 se situó en un holgado 13,9%. Y entre activos dudosos y adjudicados se deshizo de 1.336 millones, para un total de 3.102 millones de euros. 

Siguió afinando sus costes, con una plantilla de 3.788 personas, frente a las 4.139 de finales de 2017, y una red de oficinas nacionales de 679 sucursales, 92 menos que un año antes. 

El vuelco logrado por el banco está previsto que continúe en 2019. Según el consenso de mercado que recoge Thomson Reuters, este año obtendrá un beneficio de 142 millones de euros, un 29% más. 

...Y EL BADWILL

Todo ello suscita el interés del gallego Abanca, como hasta ahora se sabía que atraía a Unicaja. Con una guinda final: como Liberbank cotiza por debajo de su valor en libros, su comprador se apuntaría un 'badwill' o fondo de comercio negativo que siempre resulta interesante desde el punto de vista contable para mostrar un beneficio más lustroso una vez consumada la operación. 

Actualmente, a los 0,46 euros a los que cotiza el banco, su capitalización equivale a 0,4 veces su valor en libros

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