CIO Global de Santander Private Banking

La carrera de la sostenibilidad está en marcha y las empresas, los inversores y los gobiernos de todo el mundo han asumido compromisos ambiciosos de reducir los impactos ambientales. Pero hay un problema: las nuevas soluciones diseñadas para alcanzar dichos compromisos y el crecimiento de la población provocarán inevitablemente problemas de escasez de alimentos, energía y agua.

Los que antes parecían recursos ilimitados, ahora llevan el cartel de escasos. Aunque la oferta de estos recursos se expandirá gracias a la inversión y la innovación, el rápido crecimiento de la demanda en muchas categorías probablemente superará a la oferta. El mundo está entrando en un período de escasez impulsada por la sostenibilidad, que traerá nuevos riesgos y oportunidades de cambiar las dinámicas de éxito en múltiples sectores.

La necesidad de contrarrestar este aumento en la demanda está multiplicando el ámbito de las oportunidades de inversión, y las empresas con visión de futuro ya están tratando de asegurar los recursos que necesitarán antes de que la escasez de sostenibilidad se convierta en la norma.

Destacan las siguientes áreas:

Litio y tierras raras

Los materiales de litio permiten la progresiva electrificación del transporte terrestre (baterías) y el funcionamiento de las centrales eólicas. Para cumplir los objetivos climáticos a nivel mundial, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) calcula que el consumo de litio utilizado en las baterías debe multiplicarse por 40 de aquí a 2040. Los precios de litio han subido un 52% en lo que va de 2021 (datos a 31 de julio), según Benchmark Mineral Intelligence.

Por su parte, las tierras raras y las aleaciones que las contienen se utilizan en dispositivos como las memorias de los ordenadores, las baterías recargables, los teléfonos móviles, los convertidores catalíticos, los imanes, la iluminación fluorescente y mucho más.

Compañías como Tesla o Apple ya han actuado para garantizar el acceso a futuros suministros de metales críticos, mediante contratos a largo plazo con los productores.

Agua

Prácticamente todas las actividades comerciales de la sociedad, desde la agricultura y la generación de electricidad hasta la producción de bienes de consumo, dependen de la disponibilidad de agua. Aunque en muchas zonas del mundo se haya convertido en un bien valorado, el precio del agua sigue siendo demasiado bajo y no refleja con exactitud su valor. A nivel mundial, el volumen de agua renovable disponible por persona en un año se redujo entre 1992 y 2014 aproximadamente un 40%, según un estudio de Robeco-SAM (El agua: el mercado del futuro).

En la cadena de valor del agua, las posibilidades de inversión van desde los campos de la gestión, el tratamiento o la infraestructura, hasta el suministro final. Los contadores de agua inteligentes, los inspectores de red robotizados, los tratamientos de micro contaminantes y los aspersores inteligentes son solo ejemplos del gran alcance de la innovación en el campo de la eficiencia del uso del agua.

Foodtech

Las foodtech son empresas y proyectos que aprovechan tecnologías como el Internet de las Cosas (IoT), el big data y la Inteligencia Artificial (IA), entre otras, para transformar la industria agroalimentaria en un sector más moderno, sostenible y eficiente en todas sus etapas, que abarcan desde la elaboración de los alimentos hasta la distribución y el consumo.

Y es que la demanda y el enfoque de los consumidores han cambiado. Su creciente interés por la sostenibilidad, la salud y el producto fresco ha ejercido una importante presión sobre la industria alimentaria para que apueste por la innovación.

Los innovadores en materia agrícola han creado nuevas e interesantes formas de aprovechar el poder de la tecnología para mejorar el suministro mundial de alimentos. Existen innovaciones agro tecnológicas que protegen los cultivos y maximizan la producción, permitiendo cambios estructurales en el sistema que podrían alcanzar importantes objetivos de sostenibilidad, como optimizar el uso de agua o reducir los gases de efecto invernadero.

El potencial de las startups foodtech convence también a los analistas de mercados. En plataformas como Research and Markets hay estudios como el Global Food Tech Market Analysis & Forecast 2016-2022 que otorgan a este sector un valor total de más de 250.000 millones de dólares en 2022 gracias, en parte, a la popularización del comercio electrónico, el crecimiento de Internet y los móviles inteligentes.

En Santander Private Banking creemos que las innovaciones relacionadas con la producción y desarrollo de estos recursos escasos son una oportunidad para la inversión, pues son el engranaje de las energías del futuro. Por ello, canalizamos este avance y seleccionamos las empresas que mejor operan en estos campos, todo ello a través del marco de asesoramiento de Future Wealth.