El automóvil es uno de los sectores más globalizados, con grandes grupos que tienen fábricas y venden sus vehículos por todo el mundo y donde, por desgracia, mejor se aprecia el impacto de la pandemia.

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Al cierre de septiembre, los grandes fabricantes europeos han vendido un 21% menos con respecto al mismo periodo de 2019. Muchos de estos vehículos aguardan en campas un comprador. Otra parte de este descenso se debe al cierre de las plantas en la primera ola de la Covid-19 y la posterior reducción de producción para adaptarse a la menor demanda actual.

Con los resultados de los primeros tres trimestres del año, PSA, Renault, Volkswagen, FCA, Mercedes-Benz Cars, BMW y Volvo han reducido sus ventas mundiales en cuatro millones de vehículos entre enero y septiembre. De superar los 19 millones de unidades en 2019 han pasado a 15,15 millones este año marcado por la crisis sanitaria.

Francia, muy castigada

Los fabricantes europeos que más han sufrido en estos nueves meses han sido PSA y Renault. Los grupos franceses han acumulado un retroceso del 37,1% y del 26%, respectivamente. Sin embargo, dado que la producción del gigante bávaro Volkswagen supera con creces a la de sus vecinos, este lidera en unidades el castigo hasta un retroceso cercano a los tres millones de vehículos.

A pesar de la debacle, el grupo que preside Carlos Tavares alcanzó una cifra comercial de 258.296 unidades en todos los mercados en los que opera en septiembre, un retroceso de tan solo el 1,7% si se compara con las 262.890 unidades entregadas un año antes.

Por su parte, la multinacional del rombo alcanzó un volumen comercial de 296.901 unidades durante el noveno mes del año en todos los mercados en los que opera, lo que se traduce en una subida del 0,9% respecto al mismo mes de 2019.

Por detrás de ellos han quedado la italoestadounidense FCA (-20%), Volkswagen (-18,7%) y Mercedes-Benz Car (-13,4%). La sueca Volvo, aunque de dueños chinos, ha salvado este periodo con una caída del 11,1%. Eso sí, con una producción muy inferior comparada con el resto de fabricantes europeos.

España arranca

En lo que respecta a España, aunque sea por su origen y que se encuentra en Martorell su sede, Seat comercializó 316.900 automóviles en todos los mercados en los que opera entre enero y septiembre de este ejercicio. Representa una disminución del 30,3% en comparación con las 454.800 unidades matriculadas en el mismo período del año previo.

Según datos publicados por su matriz alemana, la firma con sede en Martorell (Barcelona) alcanzó un volumen mundial de ventas de 43.500 unidades en septiembre. Estas cifras representan mejorar un 0,6% sus registros comerciales de un año antes (43.200 unidades) y así alcanzar su mejor registro de su historia en dicho mes, al superar el récord de 2019.

Un Seat Ibiza en la línea de producción.

En cuanto a la industria automovilística española en su conjunto, que incluye fabricantes de automóviles, de motocicletas y de componentes, ha acumulado en los ocho primeros meses de este año un superávit comercial de 4.424 millones de euros, lo que supone una subida del 135,3% en comparación con los 1.880 millones de euros del ejercicio anterior.

Según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, recogidos por Europa Press, las exportaciones del sector automovilístico español retrocedieron un 22,6% hasta agosto, con 22.383,9 millones de euros.

Sin embargo, las importaciones de vehículos y componentes registraron peores datos, bajando un 33,5%, hasta 17.959,8 millones de euros, todo ello en un contexto marcado por la crisis del coronavirus.