A las firmas automovilisticas no les ha sentado bien la pandemia del coronavirus. Renault, Volkswagen y Seat acumulan pérdidas, mientras que las circunstancias de Nissan en España continúan siendo alarmantes.

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El grupo Renault, que ya a principios de 2020 entró en números rojos por primera vez en diez años, se anotó unas pérdidas netas de 7.386 millones de euros durante los seis primeros meses del ejercicio actual a causa de la crisis del coronavirus, frente a los 1.048 millones de euros que ganó en los mismos meses del año pasado, según informó la empresa, que prevé reducir costes por valor de 600 millones este año.

Renault subrayó que esta caída de su resultado neto semestral se enmarca en un contexto de crisis económica y sanitaria vinculada con la pandemia del coronavirus, que paralizó casi al completo el mercado automovilístico y la actividad de las fábricas.

En este sentido, el consejero delegado de la empresa, Luca de Meo, calificó esta situación como algo "sin precedentes", aunque explicó que no es el final y afirmó que en la compañía están trabajando para corregir esta situación a través de una "estricta disciplina" que va más allá de reducir los costes fijos.

"Prepararse para el futuro también significa construir nuestra estrategia de desarrollo y estamos trabajando activamente en eso. Tengo toda la confianza en la capacidad de recuperación del grupo", afirmó el directivo italiano.

La cifra de negocio de la empresa en la primera mitad de 2020 se situó en 18.425 millones de euros, un 34,3% de retroceso, con unas pérdidas operativas de 2.007 millones respecto a las ganancias de 1.521 millones del año precedente.

En este entorno, las empresas asociadas al consorcio Renault realizaron una contribución negativa a los resultados de la compañía por importe de 4.892 millones de euros, 139 veces más que un año antes. De este total, Nissan aportó una cifra negativa de 4.817 millones de euros, frente a los -21 millones del ejercicio anterior.

Entre enero y junio, el consorcio registró un margen operativo negativo de 1.203 millones de euros, representando el -6,5% de los ingresos, debido al impacto de la crisis del coronavirus, que la compañía cifra en 1.800 millones de euros.

De cara al cierre de 2020, Renault no ha realizado ninguna previsión de resultados, a causa de la incertidumbre vinculada con la pandemia del coronavirus. No obstante, la compañía trabaja para registrar un ahorro de costes de 600 millones de euros este año, el 30% del objetivo del plan estratégico para 2022.

Volkswagen pierde 1.019 millones

El grupo Volkswagen, por su parte, registró unas pérdidas netas de 1.019 millones de euros al cierre del semestre, en comparación con los números negros de 7.168 millones de euros contabilizados en los primeros seis meses de 2019, según publicó el consorcio este jueves.

La multinacional que preside Herbert Diess achaca las pérdidas netas al efecto negativo que la crisis del coronavirus ha tenido sobre el negocio del conjunto del grupo y sobre cada una de sus marcas.

No obstante, la empresa explicó que ha tomado "contramedidas" para paliar el impacto de la pandemia, principalmente orientadas a reducir costes y a proteger la posición de liquidez de la compañía. Así, la corporación dispone de una liquidez neta de su división de Automoción de hasta 18.700 millones de euros.

Volkswagen finalizó la primera mitad del año con unos ingresos de 96.131 millones de euros, lo que supone un descenso del 23,2%, mientras que sus matriculaciones mundiales se contrajeron un 27,4%, hasta 3,89 millones de unidades desde que se iniciase el ejercicio.

La multinacional automovilística contabilizó un resultado operativo semestral negativo de 1.490 millones de euros, en comparación con las ganancias de 8.997 millones de euros de un año antes. Sin tener en cuenta efectos extraordinarios, las pérdidas operativas hubieran sido de 803 millones, respecto a los números negros de 9.979 millones de euros del mismo período de 2019.

Ante estos resultados, el director financiero y de TI del consorcio, Frank Witter, afirmó que la primera mitad de 2020 fue una de las más complicadas en la historia de la empresa a causa de la pandemia del Covid-19.

"La salud de nuestros empleados, clientes y socios de negocio sigue siendo la máxima prioridad. Con de la tendencia positiva exhibida por nuestro negocio durante las pasadas semanas y la introducción de numerosos modelos atractivos, miramos con cierto optimismo a la segunda mitad del año", subrayó el directivo.

En el segundo trimestre, la compañía se anotó unas pérdidas netas de 1.536 millones de euros, respecto al beneficio de 4.115 millones de dichos tres meses de 2019, con una facturación de 41.076 millones, un 37% menos.

En cuanto a la evolución de las marcas del grupo, Volkswagen Turismos se anotó unas pérdidas operativas semestrales de 1.491 millones de euros (2.286 millones de ganancias en 2019), y la facturación bajó un 35%, mientras que Audi perdió 643 millones, respecto a las ganancias de 2.300 de euros de un año antes, y ingresó 20.476 millones, un 28,8% menos.

Skoda, por su parte, cerró el semestre con un beneficio operativo de 228 millones de euros, un 72% menos, y con una cifra de negocio de 7.546 millones, un 25,6% menos, al tiempo que la española Seat perdió 271 millones (216 de ganancias en 2019) y registró un volumen de negocio de 3.749 millones, un 40% menos.

La británica Bentley finalizó el semestre con 'números rojos' de 99 millones en la comparativa con el beneficio de 57 millones de euros de un año antes, aunque sus ingresos subieron un 2,9%, hasta 860 millones. Además, Porsche también cerró el semestre con beneficio, de 1.143 millones (-46%), al tiempo que su facturación fue de 11.192 millones, un 8,3% menos.

Volkswagen Vehículos Comerciales contabilizó unas pérdidas operativas de 334 millones de euros desde el inicio del año, frente a las ganancias de 504 millones del año previo, con una cifra de negocio de 4.238 millones, un 34,6% menos.

Scania, de su lado, ganó 221 millones en lo que va de ejercicio, un 73% menos, e ingresó 5.269 millones, un 26% menos, mientras que MAN cerró el semestre con unos datos negativos de 423 millones (+248 millones en el primer semestre de 2019) y una facturación de 4.669 millones, un 25,6% menos.

La división financiera, Volkswagen Financial Services, finalizó en positivo la primera mitad del ejercicio, con un beneficio operativo de 1.155 millones de euros, un 9,8% de bajada, y unos ingresos de 18.063 millones, un 0,3% más.

Seat pierde 271 millones

La española Seat cerró el primer semestre del año con unas pérdidas operativas de 271 millones de euros, en comparación con las ganancias de 216 millones de euros contabilizadas en dichos meses del año pasado, según informó este jueves su matriz, el grupo Volkswagen.

La evolución de la firma con sede en Martorell se vio afectada durante la primera mitad del año por el impacto del cierre de los concesionarios en la mayor parte de los mercados europeos a causa del coronavirus y también por el cese temporal de la producción. Entre enero y junio de este año, la compañía contabilizó unos ingresos de 3.749 millones de euros, lo que se traduce en una disminución del 40,2% en comparación con los 6.266 millones de euros que facturó en el mismo período de 2019.

Al cierre del primer semestre, Seat matriculó un total de 193.400 vehículos en todos los mercados en los que opera, con un retroceso del 38,5% internanual, puesto que en los mismos meses del año pasado entregó 314.300 unidades.

A pesar de la significativa bajada de sus ventas, la marca automovilística logró mejorar su cuota de mercado semestral en la Unión Europea, al pasar del 3,2% al 3,3%, al tiempo que fue líder en el mercado español.

De cara al cierre del ejercicio actual, la compañía prevé experimentar una recuperación de sus volúmenes de ventas, "al menos parcial", lo que supondrá una mejoría de sus resultados financieros en la segunda parte del ejercicio.

La firma española tiene el objetivo de seguir creciendo en el mercado europeo una vez superada la pandemia del Covid-19, de forma que trabaja en el lanzamiento de nuevos modelos de las firmas Seat (León) y Cupra (Formentor).

Nissan cae el 72,8% y se queda en blanco

La compañía automovilística Nissan, subsidiaria de Renault, no produjo ningún vehículo en España en el pasado mes de junio y acumula una caída del 72,8% en lo que va de año, con 10.739 unidades ensambladas en territorio nacional, según datos de la firma japonesa.

Todo ello debido a la huelga que iniciaron en mayo los empleados de la planta de ensamblaje que Nissan tiene en Barcelona por la "incertidumbre" que existía sobre sus puestos de trabajo. Más tarde, ese mismo mes, la compañía anunció que cerraría la factoría catalana.

Con unos 3.000 empleados directos, las instalaciones catalanas de Nissan en la actualidad ensamblan tres modelos: el eNV200, el Nissan Navara y el Renault Alaskan, después de que el Mercedes-Benz Clase X dejase de producirse en la factoría.

Esta misma semana, la firma automovilística abrió la posibilidad de negociar otra extensión a la fecha anunciada de cierre de las plantas de Barcelona más allá de junio de 2021 "si se logra gestionar el excedente de personal y siempre bajo acuerdo entre las partes". Además, ha presentado un plan social que prevé prejubilaciones e indemnizaciones para los trabajadores.

Nissan también dispone de otra planta de producción en Ávila, donde fabrica piezas y recambios para modelos de la marca y de Renault, miembro de su alianza, la cual continúa y continuará operativa a pesar del cierre de la factoría de la Zona Franca de la ciudad Condal.