A buen seguro que el pasado jueves cuando Correos lanzaba su campaña ‘No sólo amarillo’ en homenaje al colectivo LGTBI no esperaba tener la repercusión conseguida. En poco más de tres días la empresa pública ha logrado ser trending topic en redes sociales, que todo el mundo conozca que ha acuñado un sello con la bandera arcoíris y generar un intenso debate sobre la idoneidad o no de la decisión. 

Tanto es así que algunos de los influencers más conocidos como Dulceida, Manuel Ordovás o Sandra Barneda se han hecho eco de la misma, magnificando su impacto dentro del colectivo LGTBI. Ahora bien, los medios hemos hecho parte de nuestro trabajo (haciéndonos eco del lanzamiento y las polémicas), y otros como el líder de VOX, Santiago Abascal, también han ayudado a dar a conocer el sello y su campaña gracias a los tuits críticos vertidos contra la compañía estatal. 

Un ruido social y mediático que está generando un gran beneficio a Correos. Fuentes conocedoras explican a Invertia que en este momento el impacto generado alcanza el medio millón de euros. Es decir, que si hubieran tenido que gastar dinero en publicidad para obtener el resultado actual, hubieran necesitado invertir dicha cantidad. 

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Pero, ¿cuánto dinero ha invertido realmente Correos en dar a conocer esta edición especial de un sello homenaje al colectivo LGTBI? Las fuentes consultadas por este periódico explican que la inversión total es de unos 12.500 euros, IVA incluido. 

Ese dinero ha ido destinado a vinilar nueve buzones de Correos, algo que cuesta unos 165 euros la unidad; vinilar cinco furgonetas de reparto, con un coste de 1.270 euros por vehículo; y ‘decorar’ con vinilos la oficina de Chueca cuyo coste total han sido unos 2.500 euros. 

Furgonetas de Correos viniladas con la bandera arcoíris.

La campaña es una decisión estratégica del grupo, que buscaba un lanzamiento acorde para un producto (el sello homenaje al colectivo LGTBI) que llevaba encima de la mesa de la dirección de Correos algo más de un año. Quienes conocen cómo se gestó esta edición, explican que la decisión se adoptó el año pasado y, desde entonces, estaba previsto lanzar el sello de cara a la semana del orgullo de este año. 

De hecho, y según explican las mismas fuentes, se han vendido ya 15.664 unidades del sello, con unas ventas totales de algo más de 18.964 euros. Es decir, que se ha recuperado ya el dinero invertido para la campaña.

Con estas cifras encima de la mesa, en el entorno de Correos existe cierto malestar por las críticas vertidas por algunos sectores. Sobre todo por la extrema derecha, acusándoles de tratar de difundir ideologías sectarias y despilfarrar el dinero público. Máxime después de que la sociedad haya tenido que pedir un crédito extraordinario para pagar nóminas tras la crisis provocada por el Covid-19. 

Fuentes internas a las que ha tenido acceso Invertia creen que se trata de “demagogia” e insisten en que su trabajo es “maximizar el beneficio” de la sociedad, y para ello una parte de su operativa es acuñar nuevos sellos que permitan a Correos atraer nuevos ingresos para, entre otras cosas, pagar las nóminas.

La polémica ha alcanzado tal nivel que algunos de los representantes del colectivo LGTBI más conocidos han salido a dar la cara en su defensa. Es el caso de la actriz Anabel Alonso con sus respuestas a varias personas a través de las redes sociales. 

El impacto de la campaña ha llegado también a la CNN que, en su edición en español, se ha hecho eco del lanzamiento de esta edición especial. Un sello que “hace alusión directa al Pasaje Begoña, que en 2019 fue declarado Lugar de Memoria Histórica y cuna de los Derechos y Libertades LGTBI”, según explicaba la propia Correos en el comunicado del lanzamiento.