La venta de coches caerá en torno a un 40% este año por los efectos de la crisis sanitaria y económica que ha provocado el coronavirus, según las estimaciones de BBVA Research incluidas en el informe Situación Consumo del primer semestre del año.

Noticias relacionadas

En concreto, las ventas podrían situarse por debajo de las 700.000 unidades "si el escenario se deteriora o superar las 870.000 si la incertidumbre desciende más de lo esperado en el segundo semestre de este año", prevé el departamento de estudios del banco español.

Este porcentaje es un gran retroceso para el castigado sector de la automoción en España. Sin embargo, conlleva una lógica mejora después de unos meses de marzo y abril con retrocesos internauales en las ventas cayeron un 69% y un 96,5%, respectivamente.

Eso sí, la recuperación no será inmediata. Los datos de transferencias que tienen como destino los concesionarios de automóviles, recopilados por BBVA, anticipan un nuevo descenso de las ventas de turismos en mayo en relación con las cifras de 2019.

BBVA Research ha destacada que "aunque otros factores como el precio relativo de los carburantes y los costes de financiación jugarán a favor, su impacto será insuficiente para evitar un retroceso sobresaliente de las matriculaciones".

Las estimaciones de BBVA Research indican que, en ausencia de la pandemia, se habrían matriculado en torno a 230.000 turismos entre marzo y abril, lo que significa que la crisis sanitaria ha impedido la matriculación de 188.000 turismos. En términos relativos, el impacto ha sido mayor entre los profesionales (-83,2% respecto al escenario sin pandemia), que en el mundo de los particulares (-81,8%).

Lenta recuperación y nuevos hábitos

Por el contrario, en 2021, la recuperación económica y el descenso de la incertidumbre previstas podrían impulsar las matriculaciones hasta superar el millón de unidades. Sin embargo, se situarán aún un 9% por debajo de las cifras de 2019.

La caída de las intenciones de compra de automóviles anticipan, según BBVA Research, una contracción notable de la demanda, incluso tras considerar el probable repunte de la movilidad privada. De ahí que por ejemplo desde el sector de la componentes soliciten un plan país para incentivar la compra, reactivar esta industria y evitar la fuga de plantas a otros países.

Este deterioro de las intenciones de compra no tiene lugar de forma homogénea por grupos de población. En particular, BBVA Research apunta que los colectivos tradicionalmente más propensos a adquirir un automóvil –como los hombres, los jóvenes y aquellos que disfrutan de un mayor nivel de renta- son lo que registran un mayor descenso de su propensión a comprar un turismo durante el próximo año.

De la misma manera, los analistas de BBVA Research consideran que los cambios que está registrando la sociedad con motivo de la pandemia arrojan ciertas dudas respecto a cómo será el futuro del sector. La incertidumbre sobre las previsiones de ventas es “excepcionalmente elevada”, no solo por el desconocimiento sobre la evolución de las condiciones sanitarias y económicas.

El cambio en los hábitos de consumo, como el avance del comercio electrónico, y el teletrabajo reducen las necesidades de desplazamiento, lo que podría repercutir sobre la demanda de automóviles si estas tendencias se consolidan. Al mismo tiempo, el distanciamiento social, producto del temor al contagio, reducirá el uso del transporte público, al menos a corto plazo, lo que podría impulsar la movilidad privada.