La indignación de la empresa con Pedro Sánchez va en aumento. Si ayer comían con la anulación del despido, este sábado han merendado con el cerrojazo a toda la economía. Es decir, con la prohibición de que todos los trabajadores acudan a sus centros de trabajo a partir del lunes, excepto aquellos que pertenezcan a sectores esenciales. 

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Se trata de un "permiso retribuido de dos semanas" en el que las empresas seguirán pagando el salario y, posteriormente, los trabajadores devolverán las horas extendiendo su jornada laboral desde que se levante el estado de alarma hasta finales de año. 

Una medida en la que el Gobierno llevaba trabajando desde hace días y a la que la patronal se ha opuesto frontalmente. Según ha podido conocer Invertia, la CEOE ha trasladado en todo momento que se trata de una decisión que afectará negativamente a miles de empresas -que no tendrán actividad, pero que tendrán que pagar nóminas-. 

Confusión

Pese a la opinión contraria de los patronos, el Ejecutivo ha decidido seguir adelante, creando también una gran confusión entre las grandes empresas. ¿El motivo? Muchas de ellas desconocen qué parte de su negocio se considerará esencial y cuál no. Es decir, les genera dificultades organizativas de aquí al lunes. 

La decisión del Gobierno de Pedro Sánchez ha vuelto a sublevar a unos empresarios que ya estaban bastante enfadados por la prohibición de despedir. 

Desde el entorno de la patronal no se entiende la deriva antiempresarial adoptada por el Ejecutivo en los últimos días. No sólo por las medidas adoptadas, también por la criminalización a la que se intenta someter a los empresarios.

Recuerdan la imagen de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, tras el Consejo de Ministros del viernes llamando a la "ejemplaridad" a las empresarios. 

La industria se va 

Incluso, ya hay quien empieza a alertar de que algunas industrias auxiliares del automóvil que se están planteando retirar sus inversiones de nuestro país para trasladarlas en los próximos meses a otros países en donde exista una mayor seguridad jurídica para el mundo de la empresa. 

Al contrario de lo que ocurre con la patronal, los sindicatos aplauden la medida. Así lo ha dicho el líder de Comisiones Obreras, Unai Sordo, quien ha tendido la mano a las empresas para "negociar" acabado el estado de alarma la manera en la que se recuperarán las jornadas. 

El objetivo, dice Sordo, es "mantener el empleo garantizando la viabilidad de las empresas".