A LOS LEONES: Óscar Pierre (Glovo) y Torsten Rauch (Continental Automotive)

A LOS LEONES: Óscar Pierre (Glovo) y Torsten Rauch (Continental Automotive)

Empresas A LOS LEONES

27 enero, 2020 02:30

Un unicornio que no vela por sus trabajadores

Si de algo suelen sacar pecho las empresas es de velar por la seguridad de sus trabajadores. Sin embargo, mientras el discurso oficial es ese, la realidad es que Glovo incentivó que sus empleados saliesen a trabajar bajo el temporal que azotó Barcelona en la última semana prometiéndoles un 'extra' de dos euros por pedido.

La start-up fundada por Óscar Pierre (CEO) y Sacha Michaud se ha convertido en los últimos meses en unicornio, es decir, ha pasado a estar valorada en más de 1.000 millones de euros. Sin embargo, mientras las cifras económicas crecen, a la compañía le siguen pesando los problemas sociales.

No es solo que fuese la única app de comida a domicilio operativa en la capital catalana durante el peor momento de Gloria, sino que además, como otras empresas del sector, sigue pendiente de los tribunales. Con sentencias a favor y en contra, los jueces no se ponen de acuerdo sobre si los riders son falsos autónomos.

Lo sean o no, lo cierto es que las compañías deberían velar por las condiciones en las que trabajan las personas que llevan su logo a la espalda. Una consideración que Glovo parece haber desestimado en la última semana.

Los 'volantazos' de Continental

Continental pasó de anunciar un ERE a proponer la reindustrialización de su planta en Barcelona en menos de 24 horas. Una decisión que no ha hecho más que generar incertidumbre sobre el futuro de los más de 700 trabajadores que la compañía de neumáticos emplea en Rubí.

La compañía ha asegurado que su voluntad "es la venta de las instalaciones a un tercero para asegurar su futuro y el de la plantilla", y ha reiterado que está negociando con distintos grupos empresariales e inversores de diferentes sectores y espera obtener resultados a finales de enero.

Un cambio de ruta que los sindicatos han valorado positivamente, pero que sitúa a la empresa en un punto inicial, puesto que ya había intentado anteriormente su venta. Torsten Rauch deberá asumir que está al volante y decidir cuál es el mejor camino para Continental.