No es extraño encontrarse al presidente de la patronal catalana Fomento del Trabajo Nacional, Josep Sánchez Llibre, desayunando en el Palace de Madrid a tempranas horas de la mañana. A veces, el exsenador y exdiputado de la extinta CiU toma ese primer café acompañado de su excompañero de partido, Duran i Lleida

Ahora que ha llegado el lobo a Cataluña, Sánchez Llibre está volcado en el mundo empresarial. Cuando la política pierde el Norte, la empresa -que tiene que pagar nóminas y mantener a las familias de los empresarios- trata de seguir su rumbo para no llegar tarde al puerto. Y para las empresas catalanas, ese destino pasa por Madrid.

Bien lo sabe quién tomará las riendas del Círculo de Economía el próximo 24 de julio, Javier Faus, que se ha propuesto llenar su agenda de encuentros con periodistas, políticos y empresarios en Madrid para que el Cercle gane influencia y con ello, Barcelona recupere el pulso perdido. El presidente de Meridia Capital llegará a la presidencia de la centenaria organización en un momento clave para la capital catalana, que -como quién no quiere la cosa- ha dejado que el independentismo se haga con su Cámara de Comercio al entregarle los mandos a Joan Canadell.

Javier Faus, Joan Canadell, Josep Sánchez Llibre, Daniel Sánchez Llibre, Janet Sanz Cid, Francisco Reynés y José Bogas. E.E.

El propietario de la cadena de gasolineras Petrolis Independents (Canadell) presume de haber fundado la primera empresa que desde su nacimiento paga todos sus impuestos en la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC).

Pese a las denuncias sobre el proceso electoral que entregó la Lonja -sede de la Cámara- a Canadell, Sánchez Llibre sacó su faceta más política la pasada semana en un acto público en Madrid para explicar que dará un periodo de 100 días de gracia al nuevo presidente de la Cambra de Comerç. Empresario que, por cierto, será uno de los más beneficiados del boicot a las empresas no comprometidas con la República que desde el separatismo se está organizando.

Un boicot que sí se ha encontrado de frente con el presidente de Foment, que a su vez es vicepresidente de Conservas Dani, una empresa familiar que entró en las despensas de millones de hogares de la mano de su padre y hoy preside su hermano, Daniel Sánchez Llibre.

Les aconsejo navegar por la web Consum Estratégic, motor de ese boicot, cuyo eslogan es "connecta't a la República Catalana!". Como consumidor, uno puede registrarse -con DNI incluido- y como empresa, si quiere ser protagonista de "una nueva economía que cree en Cataluña", también.

Además de tener como propósito construir una poderosa base de datos, la web ofrece todo tipo de noticias de los ERE que padecen las empresas españolas y el gran interés que tienen las grandes corporaciones por asentarse en Barcelona. También ofrece las conclusiones de un servicio de estudios que expone las bondades de la independencia, etc. Dedicarle un rato es un buen ejercicio para entender la exitosa propaganda independentista y comprobar -una vez más- que no escatima en recursos.

Tras la experiencia, descuelgo el teléfono y llamo a algunas empresas del Ibex 35. ¿Están preocupadas por el boicot? 

Si en Cataluña hay poco más de tres millones de hogares y tomamos como referencia la división social que reflejan las encuestas, el boicot puede ser una poderosa campaña para atraer a 1,5 millones de clientes en un sector, tan estratégico, como el de la energía.

La eléctrica pública de Ada Colau, Barcelona Energía, se estará frotando las manos... o no. Porque el independentismo siempre acaba topando, en algún momento, con la realidad. Y en un mercado, como el de la energía, ésta es muy tozuda. Si no, que se lo pregunten a los venezolanos, que saben lo que es quedarse sin luz.

Para entenderlo de una manera lo más simple posible, el mercado de la distribución del gas y la electricidad consta de varias fases. La primera, la del 'tubo grande' que está en manos de las empresas con presencia del Estado español REE y Enagás. Después, el 'mediano' en el que compiten Naturgy, Iberdrola, Endesa, EDP, etc. Y por último, el de la conexión, momento en el que entran en juego las comercializadoras, que por el momento, son las únicas que podrán llevarse algo del boicot si se posicionan a favor de la República. 

En el 'mejor' de los casos, a día de hoy serían 1,5 millones de conexiones. Una masa crítica escasa para grandes multinacionales y un pequeño bocado en términos de negocio. El grueso del Ebitda de los grandes de la energía, como Endesa (con gran presencia en Cataluña), la exiliada Naturgy o Iberdrola, está en la segunda fase de la distribución. La comercialización no llega al 20% de su negocio.

Y para la eléctrica "sostenible" de Colau, que preside Janet Sanz Cid (de Barcelona en Comú) o para cualquier otra comercializadora independentista pasar al negocio que mueve de verdad es imposible. No sólo por el coste de levantar todas las aceras de Barcelona y los pueblos catalanes para crear una nueva red de distribución. También porque en un mercado regulado entran los jugadores que cuentan con el visto bueno del regulador. Y ahí está, en el peor de los casos, el famoso artículo 155, o el Ampurdán (que diría el conseller de la Generalitat, Miquel Buch). Por la red española de gas pasa el suministro a Francia. Llegado el caso, el independentismo toparía con El Elíseo y con Bruselas.

Así que tanto el consejero delegado de Endesa, José Bogas, como el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, pueden estar tranquilos como principales agentes de la distribución de electricidad y gas en Cataluña. 

"El problema no es tanto el negocio, como el caldo de cultivo", reconocen en algunas empresas, que después del 1-O tomaron plena conciencia de lo que es el separatismo. 

Porque antes, patronales como Fomento del Trabajo Nacional apoyaron causas políticas, como la petición de una nueva financiación por parte de Artur Mas a Mariano Rajoy en 2012. Se lo recordó el profesor Ramón Tamames a Sánchez Llibre el pasado miércoles en Madrid. A lo que el vicepresidente de Conservas Dani contestó: "Hemos cambiado de posición. Ahora, no nos vamos a centrar en planteamientos que competen exclusivamente a políticos. Buscaremos influir en aspectos económicos".

ATENTOS A...

Los pasos de Alantra en el mercado inmobiliario. La entidad de asesoramiento y banca de inversión que nació del grupo financiero N+1 ha experimentado un crecimiento espectacular en los últimos años al calor de las reestructuraciones y operaciones poscrisis. El último movimiento de la consultora que preside Santiago Eguidazu ha sido incorporar a Juan Velayos como managing partner. El que hasta hace dos meses era consejero delegado de Neinor Homes aterrizará en el grupo para poner en marcha un nuevo negocio de gestión de activos inmobiliarios en España y en el extranjero en un momento clave del ciclo inmobiliario. Velayos no abandonó en las mejores condiciones Neinor (profit warning incluido), pero su carisma y su liderazgo hace que sea un ejecutivo a seguir por todo aquel con intereses en el mundo del ladrillo.