Primera hora de la tarde de este lunes,17 de junio. En la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares se reanuda el careo, iniciado por la mañana, entre los peritos judiciales cedidos por del Banco de España y los aportados por las defensas del ‘caso Bankia’. Ocho años después de la salida a Bolsa del banco, el juicio entra en su fase decisiva.



Sentado tras los únicos dos peritos independientes, sigue la contienda jurídica el exsecretario de Estado y exconsejero de BFA y Bankia, José Manuel Fernández Norniella, uno de los hombres de confianza de Rodrigo Rato que, junto a él, se enfrenta a una condena por la salida a Bolsa del banco.

Los peritos Víctor Sánchez y Antonio Busquets y tras ellos Fernández Norniella

Anomalías contables

Según los peritos Antonio Busquets y Víctor Sánchez Nogueras -que fueron designados por el juez Fernando Andreu y cuyo análisis sirvió para imputar al consejo de administración de Bankia de la época de Rato-, la contabilidad de esas siete cajas con las que se llevó a cabo la operación era “anómala” y “no reflejaba la imagen fiel de la entidad”.



Su testimonio es demoledor para las defensas, puesto supone confirmar la tesis de que Bankia salió a Bolsa con unas cuentas “falseadas” y por tanto, pudo haber “estafa” para los inversores.

Pero también para el Banco de España que supervisó la operación, junto con el Ministerio de Economía en tiempos del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.



Contra ellos, once peritos aportados por Bankia, Deloitte o Rodrigo Rato defienden la legalidad con la que se constituyó esa fusión fría.

Cómo llegó la situación de quiebra

La pregunta que hay que responder no es sencilla. ¿Cómo un banco pudo pasar de un beneficio de 239 millones a las pérdidas superiores a 3.000 millones de euros que precipitaron el rescate?



Según Sánchez Nogueras –y coincide con él Busquets-, el problema estuvo ya en el origen de la entidad. "Los balances de las cajas tenían pérdidas incurridas que se tenían que haber dotado contra resultados", lo que habría supuesto "aflorar millones de euros de pérdidas" que salieron a la luz después.

Unas pérdidas que se ocultaron, en opinión de Busquets, por “razones de fuerza mayor”. De haber aflorado esas pérdidas, esas entidades no habrían podido pagar las retribuciones variables a sus directivos, ni abonar los intereses de las participaciones preferentes.

Este último hecho habría tenido consecuencias dramáticas, puesto que la emisión de 2009 de más de 3.000 millones de euros de preferentes de Caja Madrid era no acumulativa. Esto significa que el banco, en pérdidas, no habría podido pagar.



La consecuencia del impago es una bajada de rating y un cierre de los

mercados mayoristas de financiación. Una situación imposible para una

entidad financiera, según explicó Busquets citando incluso al entonces subgobernador del Banco de España, Javier Aríztegui. Esta es la clave.

El papel del Banco de España

¿Hizo la vista gorda a estas irregularidades la institución gobernada

por MAFO? Busquets, en cierto modo, lo sugirió. “A veces, el Banco de

España actúa con hechos consumados y se tiene que tragar la

operación”.



Contra la letal argumentación para los acusados de los peritos designados por Andreu, los catedráticos defendieron la “legalidad” de las operaciones conforme a la normativa contable y el conocimiento del comité ejecutivo del Banco de España de todos los movimientos del SIP.



Entre ellos, el catedrático de la Universidad Carlos III Juan Zornoza,

aportado por Rato. El experto en Derecho tributario y financiero acusó a los peritos independientes de reconocer "cosas contrarias a la evidencia” y de elaborar sus informes con “un sesgo retrospectivo” que obvia los efectos de la crisis económica.

Una acusación que Sánchez Noguera rebatió al afirmar que de ser la recesión la única explicación sobre lo acontecido en Bankia, "todo el sistema financiero español habría tenido que reformular cuentas".

El testimonio de los peritos se retomará este martes con el objetivo de avanzar a la salida del Bolsa de Bankia, en julio de 2011. Pero ayer dejaron claro que para llegar al 'toque de campana' todavía hay muchas dudas por despejar.

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