El exvicepresidente de la CNMV Fernando Restoy ha asegurado que el precio de salida a Bolsa de Bankia, que implicaba un importante descuento frente a su valor en libros, respondía a las condiciones del mercado y era "esperable", ya que tal discrepancia suponía una generalidad para cualquier entidad financiera que además se encontrase en una situación de particular incertidumbre en los mercados.

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Así lo ha indicado Restoy durante su declaración en calidad de testigo por petición de la acusación popular Confederación Intersindical de Crédito (CIC) en el juicio por la salida a Bolsa de Bankia que se celebra en la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares (Madrid), que se ha realizado por videoconferencia desde Suiza.

Según ha indicado Restoy, la responsabilidad de la CNMV era velar por que el precio de salida a Bolsa de Bankia recogiese las condiciones del mercado y que después la entidad decidiese si seguir adelante con la operación.

"Parece que se verifica que ese precio responde a las condiciones del mercado. La CNMV lo hizo con cierto éxito en la medida en que el precio de salida a Bolsa de Bankia (3,75 euros) se mantuvo estable en el mercado secundario hasta casi febrero de 2012, una salida mucho mayor de la que se observó en los precios de las acciones de otros bancos en España y el conjunto de Europa, y por tanto la CNMV cumplió adecuadamente con su trabajo", ha afirmado Restoy.

El exvicepresidente de la CNMV ha sostenido que los inversores tuvieron acceso a toda la información relevante para hacerse una composición de lugar, no solo en cuanto a los estados financieros, sino por el capítulo de riesgos que incluía el folleto.

"El precio que se formó estuvo alejado de la información contable porque el capítulo de riesgos matizaba cuál era el valor sostenible de la entidad", ha explicado Restoy, quien ha destacado que además fue fijado por más de 16.000 inversores cualificados que participaron en el proceso como consecuencia de las exigencias del organismo supervisor.

"Nos parecía fundamental que el precio de la salida a Bolsa de Bankia lo fijaran inversores cualificados que pudieran valorar las perspectivas de la entidad y honestamente creo que se consiguió", ha insistido.

En esta línea, ha explicado que la discrepancia entre el valor contable (el folleto de Bankia apuntaba a entre 4 y 5 euros) y el valor de mercado (salió a Bolsa a 3,75 euros) "ocurre siempre como generalidad en cualquier entidad financiera y, en particular, en situaciones de incertidumbre en los mercados, como era el caso".

Así, los inversores no valoraron únicamente la información contable de la entidad, sino también los riesgos del sector inmobiliario, de dificultad de financiación mayorista, de falta de confianza de la economía española y el riesgo derivado de que la entidad hubiese sido creada recientemente. "Son riesgos relevantes que no afectan a las condiciones contables pero que tienen mucha influencia en la composición del precio de mercado", ha indicado.

Por todo ello, el exvicepresidente de la CNMV ha sostenido que la discrepancia de valor contable y de mercado en el caso de Bankia no fue singular, sino que "era esperable", y que cualquier entidad que quisiera salir a Bolsa en ese contexto tenía que aceptar "un importante descuento".

Restoy ha realizado estas manifestaciones una jornada después de que el exjefe de la División de Normativa Contable del Banco de España Jorge Pérez Ramírez asegurase en el mismo juicio que el folleto ofrecía un rango de precios que presentaba "una contradicción absoluta con los estados financieros". Según Pérez, se mostraba "una compañía que parece oro y se vende a precio de cobre".

El folleto contenía la información adecuada

Sin embargo, además de defender el descuento en el precio fijado, Restoy ha asegurado que la información financiera suministrada en el folleto de salida a Bolsa de Bankia "era la adecuada" y seguía los criterios contables que eran de aplicación, aunque no es competencia de la CNMV comprobar que la información proporcionada es veraz.

"La labor de la CNMV no es ratificar que la información es correcta o falsa. Es verificar que la información es completa y coherente y que las técnicas contables utilizadas son compatibles con la normativa de aplicación", ha apostillado.