Sin ese y otros efectos no recurrentes y ajustes contables, las pérdidas hubieran sido de 117,5 millones para OHL, cuyas acciones han sufrido un desplome del 23,68%. Eso a pesar de que el resultado que mejora en un 13,3% al del primer semestre de 2017, en que las pérdidas fueron de 135,5 millones. Así lo ha informado hoy la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)

En concreto, 550,5 millones de los 843,6 millones de pérdidas en el periodo proceden del ajuste contable por la venta de OHL Concesiones, que no tiene efecto en caja ni en patrimonio neto; y 28,8 millones del resultado negativo de la demanda por el proyecto de la central hidroeléctrica Xacgal Delta (Guatemala) y los costes del procedimiento de despido colectivo en OHL.

Además, el reconocimiento de pérdidas por sobrecostes en la puesta en operación del Hospital CHUM (Canadá), ha tenido un impacto de 76,7 millones, a los que hay que añadir otros 42,1 millones originados por la venta de participaciones y otras filiales menores de Mayakoba (México).

Entre enero y junio, el grupo OHL sufrió una caída en las ventas, que ascendieron a 1.445,1 millones, del 9% respecto al mismo periodo del año anterior, y registró un resultado bruto de explotación (ebitda) negativo de 113,2 millones, frente a los 14,8 millones que tuvo en el mismo periodo del año anterior, si bien, por primera vez en su historia, la compañía cerró con una caja neta positiva de 617,2 millones.

El ebitda ajustado, que tiene en cuenta el menor tamaño y número de negocios de la compañía, arrojó un resultado negativo hasta junio de 57,5 millones, debido a una menor actividad en construcción, la adversa marcha de los contratos EPC (llave en mano) del negocio industrial y a costes corporativos, que OHL está en proceso de reducir.

El descenso de las ventas, del 9%, estuvo motivado por una menor actividad en las áreas de Construcción e Industrial, y a la menor aportación de las sociedades del complejo turístico de Mayakoba, tras su venta en abril de 2017.

Un 74,3% de la cifra de negocio de OHL provino del exterior y la cartera de la principal actividad de la compañía, Construcción, alcanzó los 5.582,1 millones, de la que el 38,5% procede de EEUU y un 28,6% de Latinoamérica.

La nueva contratación en el primer semestre alcanzó los 1.237,2 millones de euros, con un 46,1% de los nuevos proyectos localizados en EEUU. Destacaron las adjudicaciones de la línea ferroviaria Sudomerice-Votice, en República Checa, por 172,2 millones, y trabajos de remodelación en el metro de Nueva York, por 100 millones.

OHL cerró el pasado 12 de abril la venta y transmisión de la totalidad del capital social de OHL Concesiones al fondo australiano IFM, con la que ha reducido su endeudamiento y ha mejorado su liquidez. El grupo OHL recibió 1.991 millones de euros por esa venta, con la que ha reducido un 53% su deuda bruta, que ahora asciende a 709,7 millones, al repagar prácticamente la totalidad de su deuda bancaria por 701,7 millones y 228,3 millones de bonos.

También ha mejorado su posición de tesorería disponible, que se situó en 1.327,9 millones al finalizar el primer semestre, y ha logrado, por primera vez en su historia, tener caja neta positiva, en concreto 617,2 millones.

Fuentes de la compañía han indicado que ésto permitirá al grupo afrontar una nueva etapa, centrada en la rentabilidad y la generación de caja con una cartera más saneada y diversificada.

CAMBIOS EN SU CÚPULA DIRECTIVA

OHL ha reforzado su cúpula directiva con el nombramiento de Manuel Álvarez, que procedía del grupo ACS y que pasará a ocupar la dirección general del grupo -un cargo de nueva creación- y con la incorporación de José María Sagardoy como máximo responsable del área Económico-Financiera.

Estos nuevos cambios se producen tras la llegada el pasado mes de junio de José Antonio Fernández Gallar como nuevo vicepresidente segundo y consejero delegado de OHL.

El nuevo "número dos" de OHL, que lideraba con anterioridad, desde 2002, Inmobiliaria Espacio (Grupo Villar Mir, sustituyó en el cargo a Juan Osuna, que accedió al mismo a finales del 2017 y que salió del grupo tras haber recibido un bono de 18 millones después de haber completado la venta del negocio de Concesiones al fondo australiano IFM.

El nuevo director general de OHL suma una experiencia de casi tres décadas en el sector de la construcción y será el máximo responsable de las áreas corporativas y de las áreas de ingeniería, construcción y servicios.

Dentro del grupo ACS, Manuel Álvarez ha ocupado distintas responsabilidades en Vías y en la australiana Leighton (actual CIMIC). Además, fue director de operaciones en una de las firmas que en 1999 se fusionó con Obrascon y Huarte.

Junto a la llegada de Manuel Álvarez, OHL también ha incorporado a José María Sagardoy como máximo responsable del área Económico-Financiera, un cargo en el que sustituirá a Enrique Weickert, que está en el grupo desde hace más de ocho años y que iniciará nuevos proyectos profesionales.

Sagardoy cuenta con más de 25 años de trayectoria profesional, la mayor parte en el sector de Banca (Deutsche Bank, BBVA y Banco Popular), en las áreas de banca mayorista, banca corporativa y riesgos.

Ha estado involucrado activamente, desde su función como máximo responsable de la Dirección General de Riesgos de Banco Popular, en distintos procesos de reestructuración.

En esta nueva etapa, la compañía ha puesto el foco en acometer una "fuerte" reducción de costes de estructura y en la recuperación gradual de la actividad, que se espera para 2019 y, fundamentalmente, para 2020.