En virtud de la operación, la inmobiliaria ha alargado hasta el 31 de diciembre de 2020 el plazo de vencimiento de esta deuda, tras renovarla en "condiciones competitivas de mercado", según detalló la empresa.

En concreto, Realia ha refinanciado una deuda que originalmente ascendía a 133 millones de euros, si bien en el marco de la reestructuración, ha liquidado 13 millones de este pasivo con recursos que tiene en tesorería y los 120 millones restantes se han negociado con la banca.

Esta deuda representa una quinta parte del pasivo neto total de 700 millones de euros que la compañía presentaba al cierre del primer trimestre de este año.

Realia cierra esta refinanciación tras la abordada en abril de 2017, cuando reestructuró el grueso de su pasivo, los 678 millones de euros vinculados a su negocio de patrimonio.

Todas estas operaciones se enmarcan en el proceso de saneamiento que Carlos Slim puso en marcha en la compañía cuando en 2015 se hizo con su control a través de una OPA.

Asimismo, esta última reestructuración de pasivo tiene lugar en vísperas de la junta de accionistas de la compañía, convocada para el miércoles 27 junio, tanto Realia ha retomado la actividad de construcción de nuevas viviendas.

REACTIVACIÓN DEL NEGOCIO PROMOTOR

En lo que va de año, la compañía ha cerrado la primera compra de suelo desde que Carlos Slim controla la empresa, un terreno de Alcalá de Henares (Madrid), propiedad del Ministerio de Defensa, por un importe de 27,5 millones de euros.

La compañía destinará este suelo a acometer una de sus primeras tres nuevas promociones de viviendas. Las otras dos que levantarán sobre la cartera de suelos con la que ya cuenta la empresa, se localizan en Sabadell (Barcelona) y en Palma de Mallorca. Precisamente, en esta última ha prevendido las primeras viviendas de nueva promoción.

La estrategia de Realia para retomar su división de promoción pasa por analizar proyectos de construcción de nuevas viviendas en "zonas donde la demanda es consistente y la oferta es muy baja o nueva", como son determinadas áreas de Madrid y Barcelona, "y alguna otra con las mismas características del mercado", según indica la firma en su memoria anual de 2017.

No obstante, la inmobiliaria aún cuenta con 'stock' de pisos construidos pendientes de venta, que al cierre del pasado mes de marzo se situaba en 412 viviendas.