La directora general de Downstream de Repsol, María Victoria Zingoni, y la directora general de Google en España y Portugal, Fuencisla Clemares, han participado en la reunión de inicio del proyecto, que se llevará a cabo en el Complejo Industrial de Tarragona y supone un reto pionero en el refino mundial.

Esta iniciativa empleará la tecnología digital de última generación de Google Cloud como herramienta al servicio de los trabajadores de la refinería. Los objetivos son maximizar la eficiencia, tanto en consumo energético como en el del resto de recursos, y mejorar el rendimiento en el funcionamiento integral de la refinería.

Para ello, Google Cloud pondrá a disposición de Repsol su potencia de computación, la experiencia de su equipo de proyecto y su herramienta de machine learning Cloud ML Engine, que utilizará el algoritmo de inteligencia artificial 'TensorFlow'.

Se trata de un reto inédito en todo el mundo en una refinería, cuya gestión avanzada engloba unas 400 variables, lo que exige una capacidad de computación y un control ingente de datos.

Las máximas funciones integradas a través de la digitalización en una planta industrial abarcan unas 30 variables, de ahí que el desafío en este caso sea mayúsculo, ya que se trata de multiplicar por más de diez el número de variables gestionadas.

Precisamente, Tarragona ha sido la refinería de Repsol elegida para desarrollar esta iniciativa porque la configuración en línea de su esquema productivo facilita su testeo e implantación.

MEJORAR LOS MÁRGENES

El proyecto tiene el potencial de añadir 30 céntimos de dólar al margen por barril refinado de Repsol, lo que se podría traducir en unos 20 millones de dólares anuales para la refinería de Tarragona, con una significativa evolución al alza en caso de que se lograsen todos los objetivos de optimización.

Para María Victoria Zingoni, se trata de un proyecto de eficiencia en todos los sentidos, ya que busca consumir menos recursos; reducir el consumo energético, que es el principal coste de una refinería; incrementar la fiabilidad de las unidades "y, de esta manera, mejorar el rendimiento económico".

"Esta iniciativa pertenece a un plan mucho más extenso para aprovechar las capacidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías y mejorar los procesos industriales. Somos ambiciosos y no nos preocupa que algunas líneas de trabajo puedan fracasar. Se trata de aprender lo más rápidamente que podamos y que las máquinas ayuden a las personas en su trabajo", ha añadido.

De su lado, Clemares ha resaltado que "este proyecto pone de manifiesto la apuesta de las empresas españolas por la transformación digital y la aplicación del machine learning en los procesos industriales, aspectos en los que Repsol es pionera".

"Desde Google estamos convencidos de que su uso, así como el de otras herramientas, como el big data o la capacidad de computación en la nube, representan una grandísima oportunidad para maximizar la eficiencia, por lo que estamos muy ilusionados de poder ser un socio de referencia para una compañía como Repsol, que lleva años apostando por la innovación tecnológica y la reducción de su huella medioambiental", ha añadido.

Este proyecto se enmarca en la apuesta de Repsol por la digitalización, la innovación y la tecnología en todas sus áreas de actividad como palanca de mejora de la competitividad y la eficiencia.

La aplicación de este proyecto es compatible con otras iniciativas digitales que ya se utilizan en los complejos industriales de la compañía, como Siclos, con la que los panelistas de las refinerías de Repsol conocen en tiempo real la traducción económica de su forma de operar; o Nepxus, que aumenta la planificación, el análisis y la agilidad en la toma de decisiones en la sala de control de este tipo de instalaciones industriales.

LA TERCERA REFINERÍA DE REPSOL EN VOLUMEN

En Tarragona se encuentra una de las seis refinerías que Repsol opera en España y Perú. Esta instalación tiene una capacidad de destilación de 186.000 barriles de petróleo al día y, en volumen, es la tercera del Grupo Repsol.

El complejo industrial en su conjunto ocupa más de 500 hectáreas, una superficie equivalente a la del centro urbano de Tarragona. Sólo el área de refino procesa unas 9,5 millones de toneladas de materia prima al año y los tanques de almacenamiento tienen una capacidad total de un millón de metros cúbicos.