Apple ha cerrado el segundo trimestre de su ejercicio fiscal con un beneficio neto de 13.822 millones de dólares (11.524,9 millones de euros al cambio actual), lo que supone un 25,3% más que en el mismo periodo de un año antes.

A pesar de que los resultados ofrecidos por la compañía de la manzana mordida son históricos, lo cierto es que han dejado unas sombras que Apple no esperaba, o al menos cuando lanzó el iPhone X. En este periodo, el producto más vendido de Apple fue el iPhone, con 52,2 millones de unidades y unos ingresos de 38,03 millones de dólares (31,7 millones de euros). Por detrás se situaron los 9,11 millones de iPad vendidos en el segundo trimestre y 4 millones de Mac. Estas cifras no han superado las expectativas de los analistas ya que apostaban por unas ventas de casi 55 millones.

Waiting in Line for the iPhone X at a FAKE Apple Store

CHINA Y JAPÓN IMPULSAN A APPLE

Los países asiáticos pretenden robarle el protagonismo a las potencias tecnológicas estadounidenses. De hecho, quieren ser líderes. Desde hace años, China está invirtiendo casi 10.000 millones de euros cada ejercicio para que Shenzhen sea la capital de la tecnología. Y destinará casi 200.000 millones hasta 2040.

Pero por ahora, la jugada no le está saliendo bien al gobierno asiático y Apple ha dado un golpe sobre la mesa, o por lo menos en este primer trimestre. Sabedores de las tensiones que existen entre los gobiernos de Estados Unidos y de China por la guerra comercial instaurada y con la amenaza del dominio tecnológico, la compañía ha sacado pecho. “Los ingresos de Apple crecieron en todos sus mercados. Más del 20% en China y Japón", explicó el CEO de la multinacional, Tim Cook.

De hecho, según se extrae de su balance de cuentas, Japón le reportó un total de ingresos de 5.468 millones de euros durante este trimestre, un 22% más que el año pasado a estas alturas de ciclo puesto que no sobrepasó los 4.485 millones de dólares en 2017 (Q1). China, por ejemplo ha crecido un 4%, consiguiendo que Apple ingrese un total de 3.958 millones de euros, frente a los 3.795 millones de 2017.

Apple Pay, la gran apuesta

La compañía de Cupertino no ha podido superar las expectativas de ventas. Por eso, desde Apple han maniobrado para aumentar la cifra de negocios con la apuesta decidida de Apple Pay. Esta división fue una de las grandes alegrías ya que aportó casi 9.100 millones de dólares y, según Cook, se espera que el incremento de ingresos en esta parcela sea del 60%.

Por último, la caja de la tecnológica se ha situado en los 267.200 millones de dólares entre enero y marzo de 2018, ya que la reforma laboral implantada a finales del año pasado en Estados Unidos ha disminuido los gastos a la compañía. Quien sabe si esto provocará que la compañía salga de compras por Estados Unidos o China para seguir luciendo músculo.