Por Andrés González y Jose Elías Rodríguez

Con la venta de acciones nuevas en el mercado, Cox Energy quiere levantar fondos para invertir en sus proyectos tras haber ganado en los últimos meses importantes contratos que requieren inversiones multimillonarias.

"Cox ha encargado a Deutsche Bank su salida a bolsa. El grupo necesita financiar sus inversiones. Tiene un pipeline muy ambicioso pero todavía no genera ingresos suficientes. El presidente, Enrique Riquelme, quiere que la operación valore la empresa en unos 500 millones", dijo una fuente conocedora de la operación.

La compañía no desvela sus datos financieros.

Uría y Linklaters han sido contratados como asesores legales de la operación, dijeron las fuentes.

Portavoces de Cox Energy, Deutsche Bank, Uria y Linklaters consultados al respecto no realizaron comentarios sobre la operación.

Cox -una joven empresa con actividades de generación y venta de electricidad y gas con presencia en Chile, México, Panamá y la Península Ibérica- asegura en su página web que tiene un pipeline de 5.000 MW en diferentes proyectos de energías renovables.

Creada en 2014, Cox desarrolla parques en España y Portugal con una potencia total de 660 MW para suministrar unos 1.300 GW/h año de energía.

El grupo todavía no tiene ningún parque operativo y será a lo largo de los próximos dos años cuando estos activos comiencen a suministrar electricidad.

Recientemente, Cox firmó recientemente un importante contrato de venta de energía a largo plazo con la cotizada Audax para el suministro de energía solar fotovoltaica equivalente al consumo de 400.000 hogares, un proyecto en el que dijo que iba a invertir 400 millones de euros.

VUELVE EL INTERÉS RENOVABLE A ESPAÑA

Tras la profunda crisis y la reestructuración del sector en España que supuso la reforma energética de 2013, este se ha recuperado en los últimos años, en una primera fase con compras de activos devaluados.

Con contratos a largo plazo que garantizan el cobro durante varios años, las transacciones más recientes se han realizado a precios cada vez mayores, como demuestra la venta de activos termosolares por parte de Acciona o Inveravante.

"El mercado renovables está muy activo, hay varios proyectos en venta y las valoraciones están creciendo sobre todo para tecnologías con retornos estables a largo plazo", dijo un banquero de inversión que pidió el anonimato.

En una ola más reciente a la que también se han subido eléctricas de generación más tradicional como Endesa o Gas Natural, la inversión también ha regresado al segmento "greenfield" (nuevas instalaciones) gracias a las subastas de nueva potencia del Gobierno y a una reducción de costes que posibilita la rentabilidad sin primas tanto para los parques eólicos como para los fotovoltaicos.

El optimismo generalizado en un mundo que se desplaza desde los combustibles fósiles a los renovables se ha visto reflejado en la valoración de las empresas cotizadas del sector, especialmente en las más pequeñas y volátiles.

Así, mientras la bolsa madrileña pierde más del 2,5 por ciento en lo que va de año por el temor al proteccionismo económico global, grupos como Audax o Solaria han visto catapultado su valor.

La comercializadora eléctrica catalana vale casi cinco veces más en bolsa que a principios de año y capitaliza casi 270 millones de euros, mientras que el grupo fotovoltaico ha duplicado su valoración hasta los 370 millones.