La entidad ha integrado 613 oficinas en España, 1.000 cajeros automáticos --882 en oficinas y 154 desplazados-- y ha sustituido 17.000 terminales de pago (TPVs) en comercios. De este modo, Bankia cuenta con más de 2.250 oficinas y 6.400 cajeros.

Durante el proceso de integración, Bankia también ha trabajado en la actualización de más de 22.000 dispositivos utilizados en las oficinas (ordenadores, impresoras, tabletas de firma digital, servidores, dispensadores de efectivo o sustitución de cajeros automáticos, entre otras actuaciones).

Además, se han intercambiado más de 67.000 ficheros y unos 30 terabytes (Tb) de datos que corresponden a más de nueve millones de contratos de 1,7 millones de clientes.

SIN CAMBIOS CONTRACTUALES

Por su parte, los usuarios de Bankia y BMN no deberán realizar ningún trámite, pues aunque se ha producido una modificación en el número de cuenta de los clientes (código IBAN), las domiciliaciones de recibos cambiarán automáticamente y se abonarán en la nueva cuenta de Bankia.

Las tarjetas emitidas por BMN en propiedad de los clientes funcionarán con normalidad tanto en comercios como en cajeros automáticos, si bien posteriormente serán sustituidas por las nuevas tarjetas Bankia, que los clientes recibirán gradualmente en su domicilio.

En relación al cierre de oficinas, Bankia contactará con los clientes afectados para asignarles otra sucursal próxima a su domicilio.

Por su parte, la tramitación de las operaciones puestas en marcha con BMN se mantendrán, mientras que los productos que ofrecía BMN se integrarán con los de Bankia progresivamente y no se producirán cambios contractuales.

Los créditos hipotecarios firmados con anterioridad a la fusión también continuarán con las condiciones en los que fueron formalizadas con BMN.