El resultado negativo se debe a que la revisión detallada que la compañía hizo de su portafolio, en particular en países de riesgo, tuvo como consecuencia una depreciación de activos que ascendió a 3.829 millones de francos (3.319 millones de euros), según explicó en un comunicado.

Esas depreciaciones estuvieron relacionados principalmente con su capital y activos, con valores que fueron revaluados en el marco del reagrupamiento de empresas.

"Antes de la depreciación de activos y cesiones, el resultado neto del grupo se estableció en 1.417 millones de francos (1.228 millones de euros), comparados con los 1.273 millones de francos (1.105 millones de euros) en 2016, es decir, un aumento del 11,3 %", precisó la firma.

La deuda neta del grupo era de 14.346 millones de francos (12.435 millones de francos) al 31 de diciembre, lo que supone unos 400 millones de francos (347 millones de euros) menos que en 2016.

En cuanto a la cifra de negocio, Lafarge-Holcim registró una disminución del 2,9 %, al registrar ventas por 26.129 millones de francos el año pasado (22.648 millones de euros), frente a 26.904 millones de francos en el ejercicio precedente.

Sobre una base comparable, es decir excluyendo la venta de actividades y el efecto del tipo de cambio, la diferencia en las ventas de un año a otro refleja un aumento del 4,7 %, indicó la multinacional.

El consejero delegado del grupo, Jan Jenish, destacó la "fuerza de la posición mundial" de Lafarge-Holcim, lo que se refleja en que el resultado operativo en cuatro de sus cinco regiones de actividad haya registrado un crecimiento.

Para el ejercicio 2018, la compañía prevé que su cifra de negocio aumente entre el 3 y 5 % sobre bases comparables, y que si bien se incidirá en ciertas iniciativas de crecimiento, los gastos de inversiones se mantendrán por debajo de los 2.000 millones de francos (1.725,7 millones de euros). EFECOM

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