Así se desprende de un artículo analítico elaborado y publicado este jueves por el Banco de España sobre los efectos del programa de compra de bonos corporativos del Eurosistema sobre las empresas españolas, que muestra que la oferta de crédito total al conjunto de empresas no emisoras aumentó en 3.450 millones de euros en los tres meses posteriores al anuncio del programa.

Este importe representa un 78% del total del descenso del crédito que sufrieron los bancos debido a la sustitución de préstamos por deuda por parte de los grupos emisores.

Por tamaño de la empresa receptora del crédito, en promedio, por cada euro que descendió el crédito destinado a una empresa que había emitido bonos tras el anuncio del CSPP, 48 céntimos fueron redirigidos hacia créditos concedidos a empresas grandes, 15 céntimos a compañías de tamaño medio y otros 15 a pequeñas y microempresas.

Los nuevos fondos crediticios redirigidos a los tres grupos anteriores de empresas representan un aumento del 3,3%, 1,8% y 0,8%, respectivamente.

PROGRRAMA DE COMPRAS: 7.000 MILLONES AL MES

En marzo de 2016 el Banco Central Europeo anunció la extensión del programa de compra de activos (APP, por sus siglas en inglés) a los bonos de alta calificación crediticia emitidos por sociedades no financieras del área del euro.

Tras el anuncio de este nuevo programa (CSPP, por sus siglas en inglés), se produjo una "caída significativa" en los tipos de interés de aquellos bonos emitidos por compañías españolas elegibles para su compra por parte del Eurosistema, y se hizo extensiva a otros valores con peor calificación crediticia, a través del proceso habitual de recomposición de las carteras de inversión. Al mismo tiempo, se constató un "aumento significativo" de las nuevas emisiones de bonos y obligaciones.

De esta forma, los fondos obtenidos de esta manera llevaron a las sociedades emisoras españolas de bonos, que normalmente son grandes compañías, a reducir su demanda de crédito bancario, en tanto que las instituciones de crédito respondieron desplazando su oferta de crédito hacia otras empresas que no tienen la misma facilidad para la emisión de bonos y que normalmente son de menor tamaño.

Así, de cada euro de reducción del saldo vivo del crédito de las grandes compañías con las entidades de crédito españolas, unos 78 céntimos fueron redirigidos a otras empresas no emisoras, incluyendo pymes.

Las compras dentro del CSPP en el conjunto de la UE han supuesto, en media, unos 7.000 millones de euros por mes, lo que representa en torno al 10% de las adquisiciones del programa de compra de activos desde junio de 2016, fecha en la que comenzaron las compras, para alcanzar un total de 132.000 millones de euros al cierre de 2017, con un reparto relativamente homogéneo por sectores de actividad económica.

Los bonos de empresas españolas representaban el 11% de todas las compras del CSPP. A su vez, del total de 1.071 emisiones parcialmente adquiridas bajo el CSPP, 100 de ellas han sido emitidas por 17 empresas españolas.

MAYOR EMISIÓN DE BONOS

El análisis muestra que las favorables condiciones del mercado de renta fija incentivaron a las empresas a llevar a cabo nuevas emisiones de bonos, ya que 33 compañías efectuaron nuevas operaciones de emisión en el semestre que siguió al anuncio del programa de compra de deuda, de las que once acudieron por primera vez al mercado.

"Las empresas que aumentaron su volumen de emisiones de instrumentos de renta fija utilizaron los fondos obtenidos a través de dichas emisiones, al menos en parte, para reducir su volumen de créditos bancarios", explica el organismo.

En detalle, por cada punto porcentual que aumentó su saldo de bonos emitidos entre febrero y junio de 2016, las empresas emisoras redujeron su crédito bancario en un 0,44%.

Además, desde el anuncio del programa de compra en marzo hasta mediados de abril de 2016, la rentabilidad de los bonos elegibles emitidos por sociedades no financieras españolas descendió 44 puntos básicos (pb), lo que supone un descenso notable, ya que representa un 30% del nivel medio de los rendimientos de estos activos durante dicho período.

LA MOROSIDAD DE LA BANCA CAE EN NOVIEMBRE AL 8,07% Y ALCANZA MÍNIMOS DE FEBRERO DE 2012