9 de mayo de 2012. José Ignacio Goirigolzarri era elegido presidente de Bankia y de BFA después de que la entidad recibiese casi 22.500 millones de euros en ayudas públicas para su rescate. En aquel momento, la entidad contaba con una plantilla de 20.589 empleados. Y el ajuste era casi obligado desde Bruselas.

Apenas un año después de su llegada a la entidad, el directivo protagonizaba la puesta en marcha del mayor ERE del sector financiero en España, que terminó con el cierre de 1.100 oficinas y supuso la salida de 4.500 empleados.

Después, en marzo de 2015 y en enero de 2016, la entidad llevó a cabo sendos procesos de bajas incentivadas, que desde los sindicatos recuerdan que ¿se realizó de forma unilateral, sin negociación ni acuerdo¿, y que afectó a unos 600 empleados.

Entre el ERE de 2013 y estos dos procesos de bajas incentivadas, se eliminaron 5.100 puestos de trabajo, que, sumadas al goteo de despidos, traslados, expedientes disciplinarios, fallecimientos y jubilaciones en procesos normales  (estos dos últimos opcupan el número más bajo sobre el total, según fuentes consultadas), dejó la plantilla de Bankia en los 13.400 empleados actuales. En total, 7.189 trabajadores menos en plantilla en apenas cinco años, a los que ahora habría que sumar el recorte de 2.510 trabajadores que se esperan que salgan tras el proceso de fusión de Bankia-BMN.

Los sindicatos negocian ya como una entidad completamente integrada, por lo que a los 13.400 empleados de Bankia se sumarían los 4.300 de BMN. En total, el Grupo cuenta actualmente con 17.700 trabajadores, que quedarían en 15.190 si se cumplen las expectativas de Goirigolzarri de ajustar otros 2.510 empleos, un 14% de la plantilla total.  

Negociaciones Bankia-BMN

La próxima reunión entre Bankia y los sindicatos para el ERE derivado de la fusión Bankia-BMN será el próximo jueves 21 de diciembre. El día 28 ambas partes se volverán a reunir antes de comenzar las negociaciones formales. Pero de momento, las cosas no pintan bien para los afectados. En total, Bankia ha puesto sobre la mesa un ERE para 2.510 personas, de las que 817 corresponderían a servicios cenetrales, 700 de la red de oficinas, 118 de direcciones territoriales y de zona, 300 por ajustes de productividad en red comercial y 375 por excedencias y cesiones a otras empresas del grupo (lo que no significa que sean las que actualmente se encuentran en esta situación, sino que Bankia manifiesta no necesitar ese número de personas). A todos ellos se sumarían otras 210 por desvío de operativa a los nuevos canales no presenciales en pleno proceso de digitalización del sector.

Desde los sindicatos recuerdan que estas cifras se refieren a puestos de trabajo a tiempo completo, sin implicar la identificación concreta de personas. Además, en este proceso no se prevén externalizaciones, y la entidad pretende llevarlo a cabo a lo largo del próximo 2018.

En las próximas reuniones, los sindicatos tratarán de reducir lo máximo posible el número de afectados, así como incentivar la voluntariedad en el proceso. A su favor cuentan el ejemplo del reciente ERE del Santander tras la absorción del Popular. Y también con el propio expediente de regulación de 2013 de Bankia, que se cerró con prejubilaciones a los trabajadores de más de 54 años, con un 60% del sueldo hasta los 63.

En el caso de los dos procesos de bajas incentivadas al margen del ERE, estas se cerraron para los trabajadores mayores de 55 años, con un 50% del salario y un máximo de cinco años. Al cumplir los 61, pasarían al paro antes de cobrar la jubilación.

 

 

- EL ERE DE BANKIA POR LA FUSIÓN CON BMN AFECTARÁ A 2.510 EMPLEADOS DE AMBAS PLANTILLAS

- ASÍ SE BUSCAN LA VIDA LOS 81.575 BANCARIOS DESPEDIDOS DESDE 2008