Varias ofertas sobre la mesa, pero que no han fructificado en una venta. El ‘megafondo’ de inversión Tiger Global ha rechazado los ofrecimientos que ha recibido para vender el 36% de la agencia online de viajes y de ocio Atrápalo. Las condiciones planteadas por los diferentes aspirantes no han convencido al gigante, que también fue accionista de referencia de la española Idealista.

Noticias relacionadas

Fue el pasado año cuando el inversor colgó el cartel de ‘se vende’ de su paquete de acciones. Casi una década antes, en 2007, aterrizó al comprar el 35,4% de la empresa en una ampliación de capital cuya cuantía no se dio a conocer (se barajó como posible los 10 millones de dólares).

En este tiempo, el fondo ha recibido varias ofertas para quedarse con el 36% que hoy atesora. Se desconocen los fondos o grupos del sector que las han planteado. Pero, a la postre, no hubo acuerdo en los términos. No eran suficientemente atractivas y fueron desechadas. “Las ofertas que han llegado no le satisfacían”, se limita a asegurar el consejero delegado de la española, Manuel Roca, quien reconoce que no hay prisa por ninguna de las partes para alcanzar un futuro acuerdo.

Desde aquel 2007, la empresa ha pasado de algo menos de 10 millones de euros de ingresos, según sus propias cuentas, a superar los 100 millones de euros durante el pasado ejercicio 2016.

¿Y la venta total de la empresa?

La operación sólo se limitaba al 36% de Tiger Global. Sin embargo, siempre ha estado sobre la mesa una posible venta del 100% de la tecnológica española. ¿Se han producido ofertas para una adquisición total en este último año y medio? “Ha habido acercamientos aunque hace tiempo, pero se produjeron en un momento en el que no nos interesaba y es por eso que lo hemos desechado”, apunta Roca.

¿Cómo se reparte hoy el accionariado? Tiger controla el 36,1%, según queda reflejado en la memoria y en el Registro Mercantil. Le sigue Manuel Roca, a través de la sociedad Funkymind, con el 16,2%. Y tras él se colocan los otros tres cofundadores (Marek Fodor, Ignacio Giral e Ignacio Sala) con el 11,4% cada uno.

Al margen de la operación de venta, la agencia de viajes y ocio online ha vuelto de nuevo a los beneficios tras el ‘tropiezo’ en Brasil y dos ejercicios en rojo. La compañía española, fundada en el año 2000, se agarró durante el ejercicio 2016 a los mercados exteriores y regresó a las ganancias pese a la caída en España. Por primera vez superó la barrera de los 100 millones de euros de ingresos.

Latinoamérica, de problema a salvavidas

La inmersión latinoamericana arrancó en 2009 cuando hicieron las maletas para levantar la primera filial en Chile. Era una apuesta con la que hacer más grande el mercado y reducir la dependencia de un, cada vez más competido, mercado español. Todo fue bien hasta que se profundizó la expansión. En 2014 y 2015, los números rojos se intensificaron en las cuentas de la compañía, pues fue cuando incorporaron el grueso de los mercados: Argentina, México, Panamá, Costa Rica y Guatemala, que se sumaban a Chile, Colombia, Perú y Brasil.

Sin embargo, esa apuesta por Sudamérica ha sido, en parte, su salvación con un mercado español a la baja. Durante el año 2016, cuyas cuentas han sido presentadas esta semana en el Registro Mercantil, redujo en casi 2 millones los ingresos ‘españoles’: de 81,7 a 79,8 millones de euros. Llega después de un “ligero descenso” sufrido en 2015, debido a la evolución en el segmento de la venta de vuelos.

Este 2017 se mantiene el guión. Por un lado, Latinoamérica ha crecido mucho y va a cerrar aportando el 45% de todo el negocio, pese a los dos meses de cierto colapso de México por el terremoto o la huelga de Avianca en Colombia del último trimestre. “Al margen de todas las circunstancias ajenas a nuestra voluntad, ha crecido mucho”, apunta Roca. ¿Y en España? “Estamos estabilizados, con cifras muy parecidas a 2016”, explica.

Inspección de Hacienda

Entretanto, la agencia española ha recibido la ‘visita’ de los inspectores de la Agencia Tributaria en España. Según reza en la memoria, en diciembre de 2015 fue notificada una inspección en relación con el IVA y No Residentes para los ejercicios comprendidos entre los años 2011 y 2014.

A mediados de este año 2017, cuando se cerraron las cuentas, no había respuesta de Hacienda. “Los administradores no esperan que de la inspección se deriven contingencias significativas”, apunta en la memoria. Por tanto, no se ha llevado a cabo ninguna provisión especia.