Los administradores de la compañía en concurso de acreedores han extendido no obstante unos días el plazo, que inicialmente terminaba el 22 de septiembre, ante el interés mostrado por inversores y la solicitud de más tiempo para preparar sus ofertas.

En concreto, Isolux ha configurado la venta de dos formas distintas, con el fin de facilitar las posibilidades de desinversión, según informaron a Europa Press en fuentes conocedoras del proceso.

En concreto, está abierto a recibir ofertas por países, esto es, por los activos y negocios que la empresa tiene en cada país en que está presente, o bien por áreas de negocio completas, que incluirían activos de una misma actividad en distintos mercados.

En este sentido, el grupo constructor controlado por sus bancos acreedores y en concurso desde el pasado mes de junio tiene a la venta activos y negocios en Argentina, México, Brasil y Estados Unidos, además de España.

Entre las 'joyas de la corona' que Isolux liquida figuran la concesión de líneas de alta tensión de Brasil, las credenciales y acreditaciones de obra que la empresa tiene en varios Estados de Estados Unidos, o el negocio de infraestructuras de España y Argentina.

Estos activos están suscitando el interés de diferentes inversores, tanto nacionales como extranjeros, así como fondos de inversión, según detallaron dichas fuentes.

La administración de Isolux ha encomendado a la firma Alantra que gestione todo el proceso de recepción de ofertas y haga una primera selección de las que se reciban hasta el próximo día 28. Posteriormente, los administradores analizarán las pujas finalistas, en las que tendrán en especial consideración aquellas que se comprometan a garantizar el mayor número de trabajadores.

TRAS ANULAR EL ANTERIOR PROCESO DE VENTA

Se trata del proceso de venta de activos que la administración concursal de Isolux anunció que pondría en marcha tras rechazar la media docena de ofertas de compra que la compañía recibió 'in extremis' en los días previos a su declaración de concurso, por considerar que "no se formularon en un entorno de concurrencia y transparencia adecuado".

Isolux confía en que estas desinversiones supongan una inyección de recursos para la caja de la firma con el fin de mantener la sostenibilidad del proceso concursal y no tener que acometer más ajustes de personal, tras el ERE cerrado recientemente por el que salieron voluntariamente de la empresa 356 trabajadores el 35,5% de la plantilla del grupo y las seis filiales afectadas por el concurso.

La compañía de construcción e ingeniería se vio finalmente abocada al concurso, uno de los mayores de la historia empresarial del país, el pasado mes de julio, tras dos años de negociación con los acreedores y al año de que sus bancos la rescataran y tomaran su control. La firma quebró con un 'agujero' patrimonial de 801,9 millones de euros, una deuda financiera de 1.270 millones y adeudos a proveedores de 405 millones.