Este acuerdo, que deberá ser ratificado por las partes antes del próximo viernes a las tres de la tarde, se materializará básicamente desde finales del próximo mes hasta junio de 2018, han explicado a Efe fuentes sindicales.

De los 590 despidos acordados -en Ibercaja trabajan unos 5.600-, 500 serán salidas voluntarias por edad, a partir de los 55 años, aunque tendrán preferencia los trabajadores que tengan cumplidos entre 57 y 59.

Los otros 90 despidos planteados serán para los empleados de las oficinas que se cierren y que no acepten la movilidad que les ofrece la empresa.

En estas 140 oficinas que se cierran trabajan entre 400 y 500 personas, de las cuales la mitad serán reubicadas en un puesto de trabajo que no esté a más de 25 kilómetros y el resto, no más de 200, serán trasladadas con indemnizaciones que pueden superar los 50.000 euros.

En caso de que no acepten el traslado, un máximo de 90 trabajadores percibirán una indemnización por despido, hasta 5 veces más de lo que marca la reforma laboral, según las fuentes.

Este acuerdo, que ha sido firmado por CCOO, CSICA y ACI, que representan el 64,04 % de los trabajadores, no así por UGT, se ha cerrado definitivamente a las cinco de la mañana de hoy, cuando expiraba el plazo para ello, tras una reunión que comenzó ayer a las 11.00 y en la que doce horas después -a las 23.00- se había alcanzado un preacuerdo, según las fuentes sindicales.

De las 140 oficinas que cerrará Ibercaja, 55 están ubicadas en Aragón, donde opera con 439; 13 en Castilla y León (83); 28 en La Rioja y Guadalajara (187); 14 en Cataluña y Levante (175); 20 en Extremadura (126), y 10 en Madrid y Andalucía (238).

Según ha explicado a Efe el representante de CCOO en la entidad, Miguel Ángel Villalba, en el acuerdo no se ha especificado qué oficinas se cerrarán, pero se calcula que habrá entre 400 y 500 personas afectadas.

Este acuerdo debe ser confirmado antes de las 15.00 del próximo viernes, una vez reciba el visto bueno de las tres centrales sindicales, ha explicado Villalba, que da por hecho que será definitivo, si bien ha precisado que en el caso de su sindicato debe ser ratificado por la Comisión Ejecutiva y recibir la conformidad la asesoría jurídica.

La responsable de UGT en Ibercaja, Victoria Camarena, ha considerado este acuerdo "negativo", no para las 500 personas que pueden salir por edad de la entidad, sino para los afectados por los cierres de oficinas, ya que se establece "una movilidad importante sin control alguno".

Ha lamentado que el sindicato haya sido "retirado de la negociación" y no haya podido aportar "absolutamente nada", al tiempo que ha recordado que UGT no está de acuerdo con los motivos aducidos por la empresa para el ERE, al alegar causas económicas, organizativas y productivas. EFECOM

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