Según el documento remitido a la causa y al que ha tenido acceso Europa Press, los peritos mantienen que el folleto de 2011 informaba de la existencia de unas provisiones de insolvencias para los créditos de 6.913 millones, que consideran "falsas al no aparecer en los estados financieros de dicho folleto, los de 31 de marzo de 2011".

"Reiteramos que todos los estados financieros de BFA y de Bankia desde su constitución hasta la reformulación no cumplían con la normativa aplicable y no expresaban la imagen fiel de la situación económica y financiera de dichas entidades", reza el informe firmado por Sánchez Nogueras.

Y añaden que la constitución y evolución de las previsiones de la entidad nacionalizada respondería "a una serie de irregularidades y fraudes contables" que rechazan; la primera de ellas la liberación de provisiones de insolvencias aumentando los resultados en 1.375 millones de euros justo antes de contabilizar con cargo a reservas el ajuste a valor razonable del Sistema Institucional de Protección (SIP).

TERCER INFORME

Este extenso informe se incorpora a la causa a petición del magistrado Andreu, que lo solicitó el pasado mes de diciembre como complemento a los dos anteriores tras las nuevas pruebas aportadas al caso; entre estas estarían los trabajos de auditoría realizados por la consultora Deloitte, según los cuáles a fecha de 31 de marzo de 2011 Bankia contaba con provisiones genéricas y específicas no asignadas por importe superior a 3.000 millones de euros.

Este escrito de Deloitte cuestiona las actuaciones llevadas a cabo por los peritos defendiendo que su labor fue técnicamente incorrecta y precisa que las cuentas de Bankia nunca fueron cuestionadas, versión que comparte parte del equipo de inspectores con el que el supervisor hacía el seguimiento de la entidad.

Sin embargo los dos peritos insisten en este nuevo trabajo en sus planteamientos iniciales e inciden en que "las dos principales palancas" que influyeron de cara a recuperar los activos de BFA-Bankia fueron, por un lado, la evolución del desempleo (en el año 2008) y la "desastrosa situación del mercado inmobiliario".

NO ENCUENTRA EXCUSA EN LA CRISIS

Ahora bien, los expertos matizan que no se puede defender la reformulación de las cuentas del banco por la crisis económica "porque todas las entidades financieras la padecieron y ninguna más reformuló" sino por la existencia de quebrantos no registrados.

"Ya no es sólo que los peritos digamos que no era neutral que el ajuste de la combinación de negocios en las siete cajas fundadoras se realizara contra resultados o contra patrimonio y que hacerlo contra resultados podría descapitalizar las Cajas, es que en su día lo dijeron los órganos competentes del Banco de España", reza los expertos en este nuevo documento en el que aseguran que no les preocupa "en absoluto" que se cuestione su trabajo.

Al respecto el exsubgobernador del Banco de España y ex vicepresidente de la CNMV Fernando Restoy, y el expresidente de la CNMV Julio Segura, defendieron ante el tribunal que la información sobre el estado de las cuentas de la entidad que le fue remitida a ambos órganos supervisores no presentaba salvedades por el auditor y fue suficiente para avalar su salida a Bolsa.

Sin embargo el inspector del Banco de España José Antonio Casaus que alertó de la "inviabilidad" del grupo BFA-Bankia en el momento de su salida a Bolsa, expuso en calidad de testigo ante el tribunal de que los cuatro correos electrónicos que envió a sus superiores "fueron como lanzados al ciberespacio" porque no obtuvo respuesta, y así consta en los audios de su declaración del pasado mes de marzo a los que tuvo acceso Europa Press.