El máximo órgano de gestión de la compañía controlada por la familia Benetton ha encomendado a su consejero delegado, Giovanni Castellucci, "continuar explorando las opciones estratégicas para abordar la operación, de forma amistosa y que genere valor para ambas partes".

Así lo indica Atlantia en un breve comunicado emitido en paralelo al anuncio de una desinversión de activos en Italia que le han permitido levantar fondos para la eventual operación.

En concreto, la firma transalpina ha logrado 736 millones de euros al vender un 10% de su filial de autopistas italianas, Autostrade per l'Italia.

La compañía indica que esta desinversión le permite "levantar financiación para su expansión internacional", el mismo fin esgrimido al anunciar su potencial operación con el grupo español de concesiones.

Asimismo, considera que da entrada en su firma italiana a un grupo de socios institucionales con los que "podría extender su alianza para abordar grandes proyectos en otros países estratégicos para ambas partes".

Atlantia aborda esta desinversión mientras está sondeando a distintos bancos para levantar financiación necesaria con la que plantear la propuesta concreta de fusión con Abertis.

Según fuentes que cita Reuters, pretende captar unos 10.000 millones de euros y afrontar el resto del importe de 16.000 millones de euros al que puede ascender la 'macrooperación' mediante un canje de acciones.

Por el momento, Atlantia ha vendido un 5% de Autostrade per l'Italia, la filial en la que agrupa las autopistas italianas, a un grupo de inversores que lidera Allianz Capital, y completa los fondos EDF Invest y DIF Infraestructure. En paralelo ha vendido el otro 5% a Silk Road Fund.

PUERTA ABIERTA A NUEVAS DESINVERSIONES

La compañía que dirige Giovanni Castellucci deja abierta la puerta a ventas adicionales, al indicar que el grupo de Allianz cuenta con una opción para tomar un 2,5% adicional y que "está en negociaciones con otros inversores que han mostrado interés en comprar participaciones de Autostrade".

Esta firma es la que canaliza las vías que Atlantia gestiona en Italia, una red de 3.020 kilómetros de longitud, equivalente a la mitad de las vías de pago del país.

El grupo no obstante tiene en Brasil su segundo mercado, con vías que suman 1.538 kilómetros, y también tiene autopistas en Chile, Polonia e India, y actividad en Estados Unidos con sus sistemas de telepeaje. Además, cuenta con activos aeroportuarios, dado que gestiona los dos aeródromos de Roma (Fiumicino y Ciampino), y tres en Francia (Nizae, Cannes-Mandelieu y Saint Tropez.

Su eventual unión con Abertis, que las dos empresas ya intentaron sin éxito hace una década, daría lugar a un grupo que gestionaría una red de 13.600 kilómetros de autopistas repartidas en ocho países, además de los aeropuertos de Atlantia y los satélites de Hispasat. Esta cartera de activos generaría ingresos anuales de unos 10.400 millones de euros.