Pamplona

Volkswagen mantiene el piloto automático en sus inversiones en España. El grupo automovilístico alemán tiene previsto invertir 1.000 millones de euros en su planta navarra de Landaben.

Una suma que llegará hasta 2019 para producir la siguiente generación del Polo (el único vehículo que fabrica bajo la enseña Volkswagen en España) y, a partir de 2018, el nuevo modelo que se va a adjudicar a la planta. Previsiblemente, será un todoterreno urbano, un SUV pequeño, de la familia del Polo, aunque la compañía aún no lo confirma.

La inversión en Navarra va a permitir aumentar la plantilla actual en un 10%, es decir en unas 450 personas, lo que le permitirá rondar los 5.000 empleados. Así, su producción llegará hasta los 350.000 unidades, la cifra récord que alcanzó la factoría en el año 2011. El pasado año, la fábrica produjo 298.000 ‘Polos’.

El anuncio de la inversión llega sólo un año después de que el grupo Volkswagen anunciara que iba a destinar a España cerca de 4.300 millones de euros. De ellos, la mayor parte, unos 3.300 millones, iba a ir a parar a la fábrica de Seat en Martorell (Barcelona) donde produce el Ibiza y el León. Aún quedaba por saber qué parte de la inversión del gigante germano iba a destinarse a Landaben y, finalmente, será ligeramente más alta de lo previsto en un principio.

Los Reyes observan los motores de los últimos Volkswagen. C. G. B.

El fantasma del ‘dieselgate’

Sobre esta inversión, además, sobrevolaba el fantasma del ‘dieselgate’. En teoría, la compañía mantenía su compromiso con su producción española. Sin embargo, como contó EL ESPAÑOL, el vicepresidente mundial de Volkswagen, Francisco Javier García Sanz, condicionó las inversiones de la multinacional a la retirada de una serie de medidas cautelaras para impedir la venta de determinados modelos con sus motores diésel trucados. Lo hizo a través de una serie de misivas con el ex ministro de Industria, José Manuel Soria. Semanas después de esas cartas, el Ministerio levantó esas medida pero sólo a la mitad de los vehículos afectados y por razones técnicas.

El anuncio de la inversión coincide con la celebración del 50 aniversario de la planta navarra y la visita de los Reyes a la fábrica este miércoles, junto a la ministra en funciones de Agricultura y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina.

García Sanz ha asegurado que esta inversión "garantiza el futuro de Volkswagen Navarra que, por primera vez en su historia, fabricará un segundo modelo. Empresa, trabajadores y administración han remado en la misma dirección y hoy se ven los resultados". Es muestra, ha añadido el número dos de la multinacional, del "compromiso de Volkswagen con la industria española que es una pieza clave" y que confía en ella como "lo hizo en los años más duros de la crisis". "Hace falta esfuerzo y estabilidad en las instituciones".

"Quiero valorar y agradecer la confianza que Volkswagen siempre ha depositado en España", ha asegurado el Rey Felipe VI. Confianza que, ha señalado, se basa tanto en el tejido productivo como en "el buen clima laboral de diálogo y cooperación entre trabajadores y directivos". 

Una fábrica de ‘Polos’

Landaben es una de las fábricas que da más alegrías al gigante automovilístico alemán. El pasado año no notó el efecto de la manipulación de los motores diésel en la imagen de VW y logró aumentar tanto sus ingresos como sus resultados. En concreto, las ventas totales de la filial navarra alcanzaron los 2.976,2 millones de euros (un 2,3% más que en 2014) y su beneficio después de impuestos repuntó un 14,7%, hasta 60,77 millones de euros.

El 96% de estos ingresos proviene de la venta de coches y el 4% restante corresponde a la venta de carrocerías, componentes y recambios a otras plantas. El pasado año, Volkswagen fabricó en Navarra más de 298.000 ‘Polos’. De ellos, el 91% viajó fuera de las fronteras españolas. En concreto, Alemania concentró 19,5% de la producción navarra, por delante de Francia (14,5%), Italia (12,1%) y España, que se queda con el 8,7% de los coches que se ensamblan en Navarra.

Así, a partir del próximo año, llegará la nueva generación del Polo, la sexta desde la creación del utilitario, que aumentará el número de coches que salen de las dos líneas de producción de la fábrica. De la planta española salen más de 1.400 unidades del Polo cada día. Cada coche tarda en fabricarse cerca de cinco horas y media. La planta, cuando se creó hace 50 años, fabricaba para la británica MG y para Mini. En 1975, cambió de enseña y comenzó a fabricar para Seat (en concreto, los modelos que producía bajo licencia de Fiat, como el Panda) y desde 1983, para Volkswagen. Hoy, más del 90% de la producción está automatizada con robots y su plantilla, a las espera de los nuevos modelos, ronda las 4.500 personas.

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