Bruselas

El Eurogrupo decreta el fin de la política de barra libre de gasto público a partir de 2024. Los ministros de Finanzas de la eurozona han aprobado este lunes una declaración en la que confirman su voluntad de volver el año que viene a políticas presupuestarias "prudentes" tras cuatro años de estímulo fiscal masivo en respuesta a la pandemia y a la guerra en Ucrania. Bruselas ha confirmado que la cláusula de escape del Pacto de Estabilidad se desactivará en 2024, aunque todavía no está claro si para entonces se habrá concluido la reforma de las reglas de déficit y deuda de la UE.

Como medida de transición entre el antiguo régimen y el nuevo, el comisario de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni, ha pedido a los Gobiernos europeos que presenten en abril un plan plurianual de ajuste presupuestario. No obstante, Gentiloni ha dicho que este año no abrirá ningún procedimiento sancionador por déficit excesivo a los países que superen el umbral del 3%. Un anuncio que ha indignado a Alemania y Países Bajos, que se quejan de que Bruselas quiere aplicar ya la relajación de las reglas fiscales, aunque todavía no se ha aprobado.

A la vista de la división entre los Estados miembros, la declaración del Eurogrupo se limita a "tomar nota" de las orientaciones del Ejecutivo comunitario sobre la política fiscal para 2024. Eso sí, los ministros de Finanzas de la eurozona dejan claro que hay que volver a "políticas fiscales prudentes" para "garantizar la sostenibilidad de la deuda a medio plazo".

[Bruselas pide al Gobierno de Sánchez que presente un plan de ajuste para reducir el déficit y la deuda pública]

"A la luz de las perspectivas económicas y en un contexto de alta inflación y condiciones de financiación más duras, reiteramos que un estímulo fiscal general no está justificado", señala el Eurogrupo. "Debemos evitar medidas que aumenten el déficit de forma permanente", prosigue la declaración.

Las ayudas públicas aprobadas en la mayoría de Estados miembros para amortiguar el impacto de la crisis energética serán la primera víctima del regreso a la disciplina fiscal. "En ausencia de nuevos shocks de precios, seguiremos eliminando gradualmente las medidas de apoyo energético, lo que también contribuirá a reducir los déficits púbicos", señala el Eurogrupo.

Si el precio de la energía vuelve a dispararse de cara al próximo invierno, las medidas deben concentrarse de forma selectiva en los hogares más vulnerables y las empresas viables, manteniendo al mismo tiempo los incentivos para limitar el consumo de energía. "La única solución duradera a la crisis energética es seguir reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles", concluye la declaración.

"Estamos en una situación menos negativa de lo esperado. Tuvimos una buena recuperación tras la pandemia y hemos sido capaces de gestionar el impacto de la guerra y de los precios de la energía. Pero vamos a seguir en un contexto de crecimiento débil y alta inflación, aunque con un mercado laboral fuerte", ha relatado Gentiloni.

La vicepresidenta Nadia Calviño saluda al comisario de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni, durante el Eurogrupo de este lunes Unión Europea

"En este entorno, pedimos a los Estados miembros políticas presupuestarias prudentes, también con la eliminación progresiva de las medidas universales de apoyo a los precios de la energía. Pedimos también proteger las inversiones, especialmente las inversiones estratégicas, tanto a nivel nacional como europeo", reclama el comisario de Asuntos Económicos.

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, sostiene que su Gobierno ya está aplicando las recomendaciones de Bruselas. "En el debate de las reglas fiscales, España pondrá en valor la importante rebaja de la ratio de deuda pública sobre el PIB que hemos logrado en 2022. Se ha reducido en 5 puntos porcentuales, la mayor bajada de nuestra historia", ha destacado.

"El Gobierno de España tiene un fuerte compromiso con la responsabilidad fiscal, que es uno de los ejes de nuestra política económica", ha insistido Calviño. Eso sí, la vicepresidenta primera se opone a que la Comisión Europea abra procedimientos por déficit excesivo ya en 2023, como piden Alemania y Países Bajos.

"Es positivo que no se abran procedimientos por déficit excesivo en 2023 porque todos los países estamos muy afectados todavía por el impacto de la guerra. Y son voluminosos los recursos públicos que se han movilizado para apoyar a los ciudadanos y a las empresas más afectadas y tratar de contener la inflación. En el caso de España estamos hablando de 45.000 millones de euros", ha destacado la vicepresidenta.