Bruselas

Ursula von der Leyen y Joe Biden han escenificado este viernes en la Casa Blanca una tregua en la disputa comercial que mantienen Estados Unidos y la UE a cuenta de las subvenciones a la industria verde. Los dos mandatarios han pactado negociar un acuerdo de mínimos, centrado en las materias primas, para facilitar que las empresas europeas tengan acceso a los masivos subsidios norteamericanos.

Este acuerdo de mínimos tiene como objetivo responder a las inquietudes generadas en Bruselas por la Ley de Reducción de la Inflación de Estados Unidos, que prevé ayudas masivas a las tecnologías limpias por valor de 370.000 millones de dólares. Von der Leyen ha denunciado que esta iniciativa de Biden discrimina a las compañías europeas y fomenta la deslocalización de empresas a territorio norteamericano.

Tras reunirse con Biden en la Casa Blanca, la presidenta de la Comisión ha celebrado por primera vez que la Ley de Reducción de la Inflación constituye una "inversión masiva" en la lucha contra el cambio climático, equivalente al Pacto Verde Europeo. Von der Leyen ha eludido repetir sus conocidas críticas al plan de Biden y ha centrado su comparecencia en los acuerdos alcanzados.

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"Tenemos la intención de comenzar de inmediato las negociaciones sobre un acuerdo de mínimos con el objetivo de permitir que los minerales críticos relevante extraídos o procesados en la UE cuenten" para acceder a las desgravaciones fiscales para coches eléctricos previstas en la Ley de Reducción de la Inflación, han anunciado Von der Leyen y Biden en una declaración conjunta.

Actualmente, sólo se pueden beneficiar de estas subvenciones los países que tienen un acuerdo comercial con Estados Unidos, como México o Canadá. Pero quedan excluidos otros socios estrechos de Washington que carecen de este pacto, en particular la Unión Europea y Japón. 

"Este tipo acuerdo impulsará nuestro objetivo compartido de impulsar nuestra producción y procesamiento de minerales y ampliar el acceso a fuentes de minerales críticos que sean sostenibles, fiables y libres de abusos laborales.

La cooperación también es necesaria para reducir las dependencias estratégicas no deseadas en estas cadenas de suministro y para garantizar que se diversifiquen y desarrollen con socios fiables", señala la declaración conjunta. Una referencia nada velada a la creciente desconfianza que genera China.

Ursula von der Leyen, durante su comparecencia en solitario en la Casa Blanca Reuters

Bruselas y Washington han anunciado además que establecerán un foro permanente de diálogo para aumentar la transparencia sobre las subvenciones que concede cada bloque a las tecnologías limpias. El objetivo es coordinar los respectivos programas con el fin de que "se refuercen mutuamente".

"Ambas partes tomarán medidas para evitar cualquier perturbación en el comercio transatlántico y en los flujos de inversión que puedan generar sus respectivos incentivos", reza el texto publicado por Von der Leyen y Biden. También en este capítulo, la UE y EEUU señalan a China como su adversario común por sus "prácticas y políticas contrarias al mercado".

Al margen de sus disputas comerciales, la presidenta de la Comisión y el presidente de Estados Unidos han reafirmado la unidad transatlántica "contra la guerra ilegal, injustificable y no provocada de Rusia contra Ucrania". "Nos mantendremos unidos en nuestro apoyo inquebrantable a Ucrania durante el tiempo que sea necesario", ha insistido Von der Leyen.

Las dos partes se comprometen a reforzar las sanciones contra Vladímir Putin. Tras los 10 paquetes de medidas restrictivas aprobadas por Bruselas, Von der Leyen ha explicado que la prioridad ahora es garantizar que se aplican correctamente y combatir cualquier intento de esquivarlas.

Finalmente, la UE agradece a Biden su ayuda para desengancharse de la energía rusa mediante el suministro récord de gas natural licuado procedente de Estados Unidos. "Seguiremos trabajando juntos para promover la seguridad energética y la sostenibilidad en Europa mediante la diversificación de las fuentes, la reducción del consumo de energía y la reducción de la dependencia de Europa de los combustibles fósiles".