Bruselas

La inflación de la eurozona sigue a la baja (a un ritmo menos pronunciado que en meses anteriores) pero la subyacente no da respiroEl índice de precios de consumo armonizado (IPC) se redujo por cuarto mes consecutivo en febrero hasta situarse en el 8,5%, frente al 8,6% registrado en enero, según la estimación inicial publicada este jueves por Eurostat, la oficina estadística comunitaria.

Sin embargo, linflación subyacente (que excluye los precios más volátiles de la energía y de los alimentos frescos) sigue al alza, desde el 7,1% en enero al 7,4% en febrero. Por su parte, la inflación básica (que excluye además el alcohol y el tabaco y que es la referencia que utiliza el Banco Central Europeo) también escala del 5,3% al 5,6%.

Si se analizan los principales componentes del IPC de la eurozona, los alimentos son el factor que más ha subido en el último año (15% en febrero, frente al 14,1% en enero). En segundo lugar está la energía, que no obstante continúa moderándose respecto a los niveles estratosféricos alcanzados en meses aneriores (con una inflación anual del 13,7% en febrero frente al 18,9% en enero).

También aumenta el precio de los productos industriales no energéticos (6,8% frente al 6,7% en enero) y de los servicios (4,8% frente al 4,4% en enero).

Tras dos meses seguidos de subidas del IPC, España (6,1%) ha dejado de ser el país de la UE con una inflación más alta. El puesto lo ocupa ahora Luxemburgo (4,8%), seguido de Bélgica. En febrero, la inflación también aumentó en Francia (del 7% al 7,2%) y Alemania (del 9,2% al 9,3%), mientras que cayó en Italia (del 10,7% al 9,9%).

Tasa de inflación en los países de la eurozona en febrero

Los Estados miembros con una inflación más alta son Letonia (20,1%), Estonia (17,8%) Lituania (17,2%) y Eslovaquia (15,5%).

Los malos datos de inflación (especialmente de la subyacente) dan más argumentos al Banco Central Europeo (BCE) para no aflojar el ritmo de subidas de tipos. Para la próxima reunión del 16 de marzo, la presidenta Christine Lagarde ya ha confirmado un incremento de 0,5 puntos, que situará el tipo general en el 3,5%.

La incógnita ahora es qué va a ocurrir más allá de marzo. "La inflación es demasiado alta y hay que reducirla. Es necesario porque la misión del BCE es mantener la estabilidad de los precios y los tipos de interés a corto plazo es la herramienta más eficiente", ha dicho este jueves la presidenta, Christine Lagarde, en una entrevista en Antena 3.