Bruselas

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha confirmado este lunes su intención de volver a subir los tipos de interés en la próxima reunión del 15 de diciembre por considerar que la inflación "aún no ha tocado techo" y persisten los "riesgos al alza".

No obstante, Lagarde ha eludido aclarar si el Consejo de Gobierno aprobará un nuevo gran aumento de 0,75 puntos, tal y como reclaman Alemania y los 'halcones' nórdicos; o si reducirá la cuantía del incremento hasta 0,5 puntos, como piden las 'palomas' sureñas por los signos crecientes de recesión.

La inflación marcó un nuevo máximo histórico del 10,6% en la eurozona en octubre (frente al 9,9% registrado en septiembre), impulsada por la escalada de los precios de la energía y de los alimentos. La inflación subyacente (que excluye los elementos más volátiles) también está "muy alta" en el 5%.

[El BCE prevé que la inflación se desacelerará en el primer semestre de 2023 pero seguirá siendo elevada]

Contra este descontrol de precios, el BCE ha reaccionado con un incremento acumulado de tipos de dos puntos porcentuales desde julio, el ritmo de subidas "más rápido de la historia", según ha destacado la presidenta en una comparecencia ante el comité de Asuntos Económicos de la Eurocámara. El tipo general se sitúa ahora en el 2%.

Aún así, el BCE considera que la inflación todavía no ha tocado techo. "Me sorprendería que la inflación haya alcanzado ya su pico. Obviamente, a largo plazo la inflación bajará, gracias a nuestra política monetaria y a que los cuellos de botella que han puesto presión sobre la oferta desaparecerán gradualmente", ha señalado Lagarde.

"Pero cuando se examinan los motores que están empujando al alza la inflación, ya sean los alimentos y las materias primas en general o la energía, no veo la dirección que me lleve a pensar que la inflación ha tocado techo y va a bajar en breve. Cuando pregunto a mis mejores economistas en el BCE, su respuesta es que persisten los riesgos al alza", sostiene la presidenta.

Por ello, el BCE prevé "aumentar los tipos todavía más hasta los niveles necesarios para garantizar que la inflación regrese a nuestro objetivo del 2% a medio plazo en el plazo debido". Debido al entorno de "gran incertidumbre" y a las "perturbaciones complejas" que afectan a la economía, el ritmo y la cuantía de las subidas se decidirá "reunión a reunión" y dependerá de los últimos datos.

"El BCE subirá los tipos de interés todo lo que sea necesario y durante todo el tiempo que sea necesario para alcanzar el objetivo de estabilidad de precios a medio plazo que tenemos. Hemos avanzado al nivel más rápido de la historia para el BCE, aumentando los tipos 2 puntos básicos", ha relatado Lagarde.

"No hemos acabado con la inflación y todavía nos queda trabajo por hacer. ¿Nos llevará eso a territorio restrictivo? Podría ser. Pero haremos lo que sea necesario y utilizaremos los tipos de interés lo que sea necesario para cumplir ese compromiso de devolver la inflación al 2%", insiste la presidenta. 

Lagarde admite que "el crecimiento ahora se está ralentizando rápidamente como consecuencia de la guerra".

"Al reducir los ingresos de la gente y aumentar los costes para las empresas, la elevada inflación está hundiendo el gasto y la producción. La elevada incertidumbre, el endurecimiento de las condiciones financieras y el debilitamiento de la demanda global también pesan sobre el crecimiento, que seguirá debilitándose en lo que queda de este año y a principios del próximo", avisa la presidenta.