Grecia ha salido formalmente este sábado de la vigilancia reforzada que durante doce años ha mantenido la Comisión Europea para supervisar las reformas adoptadas tras el plan de rescate, "un día histórico" en palabras del primer ministro, Kyiriakos Mitsotakis.

"El país puede mirar ahora hacia un nuevo horizonte limpio, uno de desarrollo, unidad y prosperidad para todos", ha dicho Mitsotakis, en un vídeo que simboliza el final de doce años que, como ha reconocido el primer ministro, ha llevado aparejados duros compromisos.

Ha señalado que también ha habido "dolor" en estos doce años, fruto de una batería de obligaciones que incluyeron impuestos "insoportables" y recorte en sueldos y servicios públicos, así como el hecho de que Grecia quedase relegada en Europa, informa el diario 'Kathimerini'.

En este sentido, ha admitido que al estancamiento de la economía se ha sumado también una mayor "división" en la sociedad, crítica con las medidas impuestas desde Bruselas. No obstante, da por superadas algunas de estas "heridas", como el aumento de la violencia, la debilidad institucional o el surgimiento del partido neonazi Amanecer Dorado.

El auxilio europeo y sus condiciones siguen siendo motivo de disputa política a día de hoy, con Grecia ya prácticamente en precampaña ante las elecciones parlamentarias de 2023. Mitsotakis ha afirmado que, tras el rescate, llegaron "cuatro años de demagogia" que "empujaron al país al precipicio", en alusión a la administración de Syriza.

Se cierra un capítulo

El líder de este partido y ex primer ministro, Alexis Tsipras, ha recordado que fue precisamente durante su mandato, en 2018, cuando Grecia puso fin al rescate, frente a las "mentiras" que ha atribuido al gobernante de Nueva Democracia.

La Comisión Europea anunció el 10 de agosto que no prorrogaría la vigilancia reforzada de las reformas vinculadas al rescate, después de valorar que Grecia ha cumplido la mayoría de los compromisos y que, por extensión, ha disminuido los riesgos para el conjunto de la eurozona.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha afirmado en Twitter que "gracias a la determinación y la resiliencia de Grecia y de su ciudadanía, el país puede cerrar este capítulo y mirar con confianza al futuro". "La UE siempre estará a vuestro lado", ha apostillado.

El presidente del Eurogrupo, el ministro irlandés Paschal Donohoe, ha aplaudido que Grecia avance hacia la "normalidad económica" y ha considerado el fin de la vigilancia como "un gran logro para el Gobierno y los ciudadanos griegos".

También se ha pronunciado el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, quien ha considerado que "Grecia cierra hoy un capítulo difícil" en su historia. "El país sale de cuatro años de vigilancia reforzada y ha cumplido con éxito la mayor parte de los compromisos políticos contraídos con el Eurogrupo", dijo el comisario.



En particular, indicó, ha aplicado "con eficacia reformas clave para fortalecer su economía y sus finanzas públicas", logros importantes teniendo en cuenta además que este período "ha estado marcado por dos graves impactos externos: la pandemia de COVID-19 y la invasión de Rusia a Ucrania".

Profundas reformas

Entre 2010 y 2018, Grecia acometió profundas reformas en su sistema laboral, tributario, de seguridad social, pensiones o administración pública. Llevó a cabo privatizaciones, profundos ajustes fiscales y un saneamiento de su sector bancario, con grandes sacrificios de su población hoy reconocidos por Europa.



Esto le permitió pasar de la recesión -en 2010 su producto interior bruto (PIB) cayó un 5,5%- a crecer un 1,4% en 2017. De tener un déficit del 11,2%, pasó a un superávit del 0,8%.

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Con un PIB todavía un 25% inferior al anterior a la crisis, el país se enfrenta al reto del paro, que sigue siendo el más alto de la UE (20,1%), y a la reducción de los préstamos fallidos.