La economía española avanzó con fuerza en el segundo trimestre del año. El PIB creció un 1,1% entre abril y junio, según los datos que adelanta el Instituto Nacional de Estadística (INE). Supone un aumento de nueve décimas respecto al trimestre anterior, confirmando las mejores expectativas que había sobre la economía en estos meses. 

El aumento viene motivado en su mayor parte por el tirón del consumo de los hogares que crece un 3,2% frente al recorte del primer trimestre. Parece que el fin de la huelga de los transportistas y la normalización de las cadenas de suministro ha permitido que parte de la demanda embalsada salga a flote.  

En cualquier caso, lo que está claro es que el punto fuerte este trimestre está siendo el sector turístico. Comercio, transporte y hostelería crecen este trimestre un 21,8% -aunque la mitad que hace un año-, mientras que las actividades artísticas y recreativas avanzan un 14,2%. 

Crecen también las horas trabajadas en estos sectores. Así, en el comercio y hostelería suben un 9,7%, mientras que las actividades artísticas avanzan un 5,6%. No obstante, son tasas sensiblemente interiores a las del trimestre inmediatamente anterior. 

Ojo al gasto que hacen los turistas extranjeros, que crece un 408% respecto al año pasado. Esto significa que la llegada de visitantes es firme y que, poco a poco, vuelven a consumir en nuestro país.  

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En términos interanuales, la variación del PIB es del 6,3% una tasa muy similar a la del primer trimestre del 2022. La demanda nacional al crecimiento interanual es de 3,6 puntos (cuatro décimas menos que en el primer trimestre). La demanda externa aporta 2,6 puntos, tres décimas más que hace tres meses. 

Es cierto que el consumo final de los hogares tiene un buen comportamiento como hemos comentado. Dan el relevo a las Administraciones Públicas cuyo consumo final cae un 1,4%. 

La inversión

Buen avance de la inversión bruta de capital, con una variación del 10% y que aumenta en 3,5 puntos a la del trimestre anterior. Esto significa que existe cierto nivel de confianza en la economía española. 

La vivienda ha sido uno de los principal atractivos de inversión para los hogares con una subida de 6,4 puntos hasta el 7%. Las empresas también han hecho su parte dado que la inversión en maquinaria, bienes de equipo y sistemas de armamento crece un 14,4%. 

Aunque la demanda nacional se comporta relativamente bien, con un aumento del 3,5% supone una ralentización de cuatro décimas respecto al trimestre anterior y es 14,1 puntos inferior a la de hace un año. Sin embargo, la demanda externa crece tres décimas en términos intertrimestrales. 

Asalariados

Atención especial merece también deflactor implícito del PIB -que se utiliza para determinar la parte del crecimiento económico que se debe al aumento de los precios- ha crecido un 3,0% frente al mismo trimestre de 2021.

Durante estos tres meses la remuneración de los aslariados ha crecido en términos interanuales un 8,7% (1,7 puntos más que en el trimestre anterior). Esto es consecuencia de dos factores: el aumento de trabajadores y, por el otro, la subida de la remuneración media de los asalariados que varía un 2,8% frente al 0,8% del primer trimestre. 

Ese aumento lleva como consecuencia una subida del Coste Laboral Unitario del 1,5% muy por encima del trimestre anterior (-0,2%) y de hace un año cuando caía casi tres puntos. 

Ahora bien, este dato de PIB muestra una cosa muy positiva para la economía española. La variación interanual de la productividad por hora efectivamente trabajada registra una tasa del 2,5%. En el trimestre anterior se vio una caída del 1,%. Además, aumentan muy poco las horas trabajadas (0,4%).