Las economías más desarrolladas del mundo, reunidas en el G7, han llegado este sábado a un acuerdo "histórico" para tributar a las grandes multinacionales, como los gigantes digitales, en los territorios donde obtienen sus beneficios. Después de casi diez años de intentos, el G7 se ha puesto además de acuerdo en una tasa fiscal de sociedades de al menos el 15%, por debajo del 21% que aspiraba EEUU. Una medida con la que los países esperan recaudar alrededor de 120.000 millones.

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Los responsables económicos del Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón han apoyado la reforma del sistema fiscal global al término de una reunión que ha durado dos días en el palacete de Lancaster House, en el centro de Londres. 

Este impuesto supondría una recaudación de 120.500 millones de euros anuales en todo el mundo, según ha reflejado el think tank Tax Observatory, financiado por la Unión Europea, en el informe publicado con sus estimaciones. De esa cantidad, 48.700 millones irían a la Unión Europea, de los que España recaudaría 700 millones de euros.

Los ministros del G7 han acordado comprometerse con, al menos, esa tasa mínima para fijar el Impuesto de Sociedades.

Aunque la definición de grandes compañías multinacionales aún tiene que ser acordada a nivel global, el objetivo del G7 es que las multinacionales paguen impuestos donde obtienen sus beneficios y no donde tienen su sede física.

El pacto está pensado para adaptarlo a la "era digital global" y "asegurar que es justo, de modo que las compañías correctas (por los gigantes tecnológicos) pagan el impuesto adecuado en el lugar correcto", según ha señalado el titular de Economía británico Rishi Sunak.



"Esto es algo de lo que se ha hablado durante al menos diez años. Y aquí, por primera vez hoy, hemos llegado a un acuerdo de principios tangibles sobre cómo deben ser estas reformas y ese es un gran progreso", ha añadido Sunak.



La reforma puede afectar a gigantes tecnológicos como Apple, Google y Facebook, ya que hasta ahora las grandes compañías pueden establecer sedes en países con una tasa de sociedades relativamente baja y declarar allí impuestos sobre sus beneficios, aún si éstos procedían por abultadas ventas realizadas en otros lugares.

A ese respecto, Facebook ha valorado "el importante progreso" dado por el G7. "Facebook ha pedido desde hace tiempo una reforma de las reglas fiscales globales y celebra el paso importante del G7", ha afirmado Nick Clegg, jefe de asuntos globales de la red social, quien además ha destacado que "el acuerdo es un primer paso significativo para dar certeza a las empresas y fortalecer la confianza pública en el sistema fiscal global".

EEUU: "Sin precedentes"

En ese sentido, la secretaria del Tesoro de EEUU, Janet Yellen, ha celebrado el acuerdo "sin precedentes" en un comunicado en el que ha destacado que el "relevante compromiso" alcanzado por el G7 "ofrece un impulso tremendo para alcanzar un impuesto mínimo global robusto de al menos el 15%".



El gobierno del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, había sido uno de los principales defensores de la propuesta y, en esa línea Yellen ha considerado que esta tasa mínima global "pondrá fin a la carrera hacia abajo" en los impuestos corporativos, y asegurar un trato "justo" para la clase media y los trabajadores en EEUU y todo el mundo.



Asimismo, la secretaria del Tesoro estadounidense ha indicado que la medida ayudaría "a impulsar la economía, al ofrecer un campo de juego equilibrado para los negocios y animar a los países a competir sobre bases positivas, como la educación, la formación de la fuerza laboral y la inversión en investigación, desarrollo en infraestructura".

Según ha explicado el ministro británico de Economía, el pacto está pensado para adaptarlo a la "era digital global" y, "lo que es crucial, asegurar que es justo, de modo que las compañías correctas (los gigantes tecnológicos) pagan el impuesto adecuado en el lugar correcto y eso es un precio enorme para el contribuyente británico".

"El acuerdo alcanzado aquí dice que al menos el 15%", ha explicado el ministro, defendiendo así su decisión de no presionar a favor de un porcentaje más alto, del 21%, como quería la Administración estadounidense. "Esto es algo de lo que se ha hablado durante al menos diez años. Y aquí, por primera vez hoy, hemos llegado a un acuerdo de principios tangibles sobre cómo deben ser estas reformas y ese es un gran progreso", añadió Sunak, que calificó de "justo" el sistema.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha destacado este sábado que el acuerdo alcanzado "permitirá una mayor contribución de grandes compañías mundiales". Se trata de un acuerdo "histórico" que permite avanzar hacia un nuevo sistema fiscal para la era digital global, con el objetivo de lograr "una mejor distribución de la riqueza para alcanzar mayores cotas de justicia social", ha declarado Sánchez en su cuenta de Twitter.

UE y OCDE: "Es histórico"

La OCDE ha considerado igualmente este sábado que el pacto sobre un tributo global a grandes multinacionales y gigantes de internet acordado por el G7 es un "paso histórico" y la única forma de acabar con "tergiversaciones y desigualdades", según ha dicho el secretario general del organismo, Mathias Cormann.



"El consenso hallado hoy por los ministros de finanzas del G7 sobre un nivel mínimo de fiscalidad mundial, es un paso histórico hacia el consenso mundial necesario para reformar el sistema fiscal internacional", ha explicado Cormann en un comunicado en el que definió el acuerdo hallado este sábado en Londres de "pionero".



El nuevo mandatario de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, que sustituyó esta semana al mexicano Ángel Gurría al frente del organismo, recordó que los gobiernos de todo el mundo necesitan recolectar impuestos para cubrir los servicios públicos esenciales y respaldar a sus ciudadanos de forma "eficiente, justa e igualitaria".



"El efecto combinado de la globalización y la digitalización de nuestras economías ha provocado distorsiones y desigualdades que solo pueden abordarse eficazmente mediante una solución acordada multilateralmente", añadió.



Cormann apuntó que aún queda trabajo por hacer, pero admitió que esta decisión supone un "momento importante" en las discusiones futuras de los 139 países miembros de la OCDE y las jurisdicciones del organismo y el G20 sobre un Marco Inclusivo de BEPS (erosión de la base imponible nacional y el traslado de beneficios, por sus siglas en inglés).



"Seguimos buscando un acuerdo final que asegure que las multinacionales paguen una parte justa en todas partes", zanjó.

También la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, coincide en que el acuerdo es "un gran paso hacia la equidad". "Este acuerdo es un gran paso hacia la equidad y la igualdad de condiciones", ha escrito en Twitter.



El pacto ha llegado la misma semana que la Unión Europea ha llegado a un acuerdo para obligar a las multinacionales que facturan más de 750 millones de euros a informar de cuánto pagan en impuestos en cada uno de los 27 Estados miembros, una medida de transparencia que busca que las empresas contribuyan al fisco de forma justa allí dónde operan.