Bruselas

México fue el primer país de América Latina que firmó un acuerdo global con la Unión Europea en 1997, pero el texto había quedado ya desfasado. Las dos partes iniciaron negociaciones para modernizar este pacto en mayo de 2016, alcanzaron un compromiso preliminar en abril de 2018, pero sólo ahora -cuatro años más tarde- han conseguido culminar todos los detalles pendientes.

El trato lo ha cerrado este martes el comisario de Comercio, el irlandés Phil Hogan, mediante una conversación telefónica con la secretaria de Economía de México, Graciela Márquez Colín. El último escollo pendiente que se ha resuelto es el alcance exacto de la apertura recíproca de los mercados de contratación pública.

Con este acuerdo, la UE intenta demostrar que es capaz de avanzar en su agenda de liberalización comercial pese a la crisis del coronavirus. Es más, Hogan sostiene que "la apertura, la asociación y la cooperación serán aún más esenciales cuando reconstruyamos nuestras economías después de esta pandemia". "Una vez que entre en vigor, este acuerdo ayudará tanto a la UE como a México a consolidar nuestras respectivas economías y a impulsar el empleo", sostiene el comisario de Comercio.

En virtud del nuevo acuerdo UE-México, la práctica totalidad del comercio de mercancías entre los dos bloques estará exenta de derechos de aduana. El pacto incluye también normas innovadoras sobre desarrollo sostenible, como el compromiso de aplicar el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático. Es también la primera vez que la UE acuerda con un país latinoamericano cuestiones relativas a la protección de las inversiones. 

El pacto con México será también el primer acuerdo comercial de la UE que incluya disposiciones para combatir la corrupción, con medidas para luchar contra el soborno y el blanqueo de capitales.

México es el primer socio comercial de la UE en América Latina, con un comercio bilateral de mercancías por valor de 66.000 millones de euros y un comercio bilateral de servicios por un valor de 19.000 millones de euros (datos de 2019 y 2018, respectivamente). Las exportaciones de mercancías de la UE superan los 39.000 millones de euros al año. El comercio de mercancías entre la UE y México se ha triplicado con creces desde la entrada en vigor del acuerdo original en 2001. 

Actualmente se está ultimando la revisión jurídica del acuerdo. Una vez finalizado el proceso, el acuerdo se traducirá a todas las lenguas de la UE. Cuando se hayan realizado las traducciones, la propuesta de la Comisión será transmitida al Consejo y al Parlamento Europeo para su firma y celebración. La última fase será la ratificación parlamentaria, para lo que todavía se necesitan meses.

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