España gasta más que los países de su entorno en su sistema de pensiones (tanto en la pata pública como en la privada). Pese a ello, la tasa de cobertura de nuestro modelo (es decir, la población que cubre) es un 18,3% más baja que la media de la Unión Europea

Así lo indica un informe elaborado por el Banco de España, con información y previsiones de 2019. Es decir, que en el estudio no se encuentra la última reforma de pensiones ya en vigor, que incluye la subida anual por ley de estas prestaciones con la inflación, causa por la que han aumentado en este 2023 un 8,4%

Según el análisis del órgano de supervisión, la tasa de cobertura media de los sistemas de pensiones en Europa es de 1,3 puntos, "mientras que dicha tasa en España alcanzaría un valor de 1,06, es decir, un 18,3% menos".

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Esta diferencia se explica principalmente porque "el número de prestaciones de jubilación y de viudedad recibidas por mujeres (en relación con la población de al menos 65 años) sería sustancialmente más bajo que la media europea (un 26,8% menos), así como porque el número de prestaciones de invalidez en relación con la población de entre 16 y 64 años sería también más pequeño (un 26% menos que la media de la UE)".

En este sentido, hay una importante brecha de género en el sistema de pensiones español, dado que "el número de prestaciones de jubilación y de viudedad recibidas por los hombres estaría más cerca del promedio europeo", solo un 4,6% por debajo.

El Banco de España relaciona el menor número de prestaciones de jubilación y de viudedad recibidas por las mujeres en España con menor participación laboral de este colectivo con respecto al resto de Europa en el pasado. "Por ello, la tendencia observada y las proyecciones disponibles anticiparían que dicha diferencia se reducirá en los próximos años". 

Beneficiarios

La cifra de beneficiarios también es una de las más bajas de Europa. "España presenta niveles sustancialmente más bajos que el resto de los países de la UE, con las excepciones de Grecia y Malta, lo que produce una presión a la baja considerable sobre el gasto en pensiones". 

Pese a ello, "el gasto del sistema de pensiones español estaría por encima de la media simple de la UE" pero, con todo, "sería similar al promedio ponderado (por el PIB)" de esta región.

Pese a ello, la prevista evolución geográfica de la población en España hará que el gasto se dispare para 2050. Dentro de 27 años, España pasaría a ser el tercer país de la UE con el gasto en pensiones más alto (tras Grecia e Italia), frente al puesto séptimo que ocupaba en 2019. 

En gran medida, estas importantes diferencias tienen que ver con la tasa de empleo de España, que está en el 58,5%, una de las más bajas entre los países comunitarios.

José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en el Senado. Javier Lizon / EFE.

"Nuestra tasa de empleo relativamente reducida y una cuantía de las prestaciones en relación con el salario medio comparativamente elevada son factores que impulsan el gasto en pensiones en España respecto al de nuestros socios de la UE", recoge el informe. 

De hecho, el estudio considera que si España llegara a los niveles de empleo de Alemania (lo cual supondría elevar la tasa española en 18 puntos porcentuales) se podría "compensar el 42,6% de la subida en el gasto en pensiones que se anticipa como consecuencia del ascenso previsto del factor demográfico".