Parecía hecho, pero se resiste. El visto bueno de los agentes sociales que busca el Gobierno para dar el pistoletazo de salida legislativo a la norma del teletrabajo se aleja después de la reunión de este lunes, en la que sindicatos y patronal han reiterado que el texto propuesto por el Gobierno no cumple con sus mínimos.

Y ello a pesar de que hace solo unas semanas los propios agentes sociales (representados por CCOO, UGT, CEOE y Cepyme) presentes en la negociación daban por hecho el acuerdo en el marco de la mesa del Diálogo Social, puesto que solo quedaban unos matices por pulir.

Sin embargo, el demonio está en los detalles, y son estos matices, que no lo son tanto, los que están impidiendo el acuerdo. Entre ellos, el propio ámbito de aplicación de la norma del trabajo a distancia.

Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Empleo.

Según la última versión del anteproyecto de ley presentada por el Ministerio de Trabajo, ya descartada y a la que ha tenido acceso Invertia, la normativa se habrá de aplicar en casos en los que un mínimo del 20% de la jornada, o el porcentaje proporcional equivalente en función de la duración del contrato, sea prestada bajo la modalidad del trabajo a distancia.

Es decir, que la normativa (que incluye un proceso de negociación entre trabajador y empresa y que esta compense los costes del teletrabajo al empleado) se tendrá que activar en cuanto una persona ‘teletrabaje’ un día a la semana, algo a lo que se han opuesto los agentes sociales, particularmente la patronal, que ha reclamado que la nueva normativa no se aplique a las fórmulas flexibles de trabajo, sino que solo al trabajo que se realiza ‘a distancia’, de modo no ocasional y durante más del 50% de la jornada máxima anual.

Plazos

También está la cuestión del plazo del que disponen las fórmulas actuales del teletrabajo para adaptarse a la norma. El borrador incluye solo un mes después de que la legislación entre en vigor, algo prácticamente imposible según los agentes sociales, que ya han reclamado a Trabajo que se amplíe este plazo.

El departamento que dirige Yolanda Díaz, que en la cita ha estado representado por el secretario de Estado Joaquín Pérez Rey, ante estas cuestiones y otras reclamaciones (“elementos que tienen que desaparecer”, según las fuentes consultadas) se ha comprometido a presentar un nuevo documento en próximas fechas, aunque no se ha concretado cuándo.

Yolanda Díaz, en el Senado.

Y es que no están previstas ni agendadas nuevas reuniones del Diálogo Social, por lo pronto. De hecho, según los agentes sociales, no se espera la convocatoria de un nuevo encuentro para abordar el futuro del teletrabajo hasta septiembre, aunque no descartan que sea antes.

Mientras, en Trabajo no tiran la toalla: el departamento priorizará el Diálogo Social y, por lo pronto, no está sobre la mesa tramitar la norma sin el acuerdo con sindicatos y patronal. Y las sensaciones para llegar a un acuerdo no son malas, según estos.

Avances

Son muchos y muy relevantes los cambios que ha sufrido el texto desde que comenzara la negociación con los agentes sociales. Para empezar, el trabajo a distancia ha perdido su condición de ‘especial peligrosidad’ y se han eliminado cuestiones como la prohibición del despido a pesar de que los empleados pudieran mostrar “ineptitud” en sus funciones, según fuentes conocedoras de la negociación.

Por otro lado, tanto sindicatos como empresarios han insistido que el teletrabajo no debe entenderse como una fórmula de conciliación, idea que se citaba en algunos de los borradores negociados.

Así mismo, durante las últimas semanas se han ido puliendo y cambiando otros aspectos. Por ejemplo, finalmente será el convenio colectivo o empresarial el que que establezca el margen de flexibilidad horaria de los ‘teletrabajadores’ respecto al teletrabajo, teniendo en cuenta los tiempos de disponibilidad obligatoria y la normativa sobre tiempo de trabajo y descanso.

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