Luz verde para el convenio 190 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) sobre acoso y violencia en el trabajo.

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España ha anunciado que lo ratificará. Se trata de un convenio que hasta ahora sólo ha suscrito Uruguay y que al recibir la firma de un segundo país, el de España, empezará a desplegar sus efectos, según ha anunciado este lunes la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.

La ministra ha explicado que España está iniciando los trámites para ratificar este convenio durante una charla en el Ministerio con el director general de la OIT, Guy Ryder, con quien se desplazará luego al Palacio de la Moncloa para reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Una vez finalizados los trámites oportunos, el convenio entrará en vigor una vez se apruebe en el Congreso de los Diputados.

Díaz ha destacado la importancia de este convenio porque ampara a los trabajadores frente a la violencia y el acoso en todo tipo de situaciones (en el centro de trabajo, en los desplazamientos, en los viajes de empresa, en las redes sociales...) y con independencia del tipo de contrato que hayan suscrito, incluidos los becarios. "Va a ser un gran avance en nuestro país", ha dicho la ministra.

Además, gracias a este convenio se entenderá que existe violencia y acoso no sólo de cargos superiores a inferiores (de jefes a becarias, por ejemplo), sino también de puestos inferiores a superiores y entre iguales (de becario a becario, por ejemplo).

Por su parte, el director general de la OIT ha calificado de "sumamente importante" la ratificación por parte de España de este convenio y ha señalado que, como todavía no han recibido la ratificación de Uruguay, España podría convertirse en el primer país en suscribirlo. "Es un instrumento importante, el primer instrumento internacional que trata el acoso y la violencia de una manera amplia", ha enfatizado Ryder.

Falsos autónomos

Durante su intervención, la ministra de Trabajo también ha subrayado que el Gobierno presentará en breve el proyecto de ley para combatir el fraude de los falsos autónomos y que tiene también la intención de modificar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995 para mejorar la formación preventiva ante los cambios experimentados por el trabajo en estos 25 años.

"La formación en prevención de la ley 1995 no tiene nada que ver con el trabajo de hoy en día y tenemos que cambiarla y darle además una mirada de género. No es decente que enfermemos o muramos en el puesto de trabajo", ha señalado la ministra, que ha abogado además por actualizar el cuadro de enfermedades profesionales.

Sobre este tema, el director general de la OIT ha advertido de que "el trabajo mata más que la guerra" y que las enfermedades derivadas del trabajo matan más que propios los accidentes. "Tenemos que ocuparnos de esta matanza silenciosa", ha dicho.

Ryder ha afirmado que la OIT está trabajando para que la seguridad en el trabajo sea reconocida como un derecho fundamental, lo cual tendría importantes consecuencias en las responsabilidades de los distintos Estados.

"La pérdida de vidas humanas es completamente evitable y lo estamos tolerando y más que nada depende de la voluntad política. Tenemos que ser ambiciosos y además de asegurar la seguridad, hemos de asegurar el bienestar en el trabajo, la salud mental y el equilibrio entre vida profesional y laboral", ha indicado.

En su opinión, es necesario acabar con ese tipo de lógica que dice que "cualquier empleo sirve" o que hay que escoger "entre el trabajo basura y el pleno empleo". "La experiencia internacional demuestra que no sólo es posible sino que es necesario buscar trabajo un decente. El trabajo que no permite salir de la pobreza no es el deseado. Uno de los errores que hemos cometido en los últimos diez años es pensar que no tenernos que preocuparnos por la calidad del empleo", ha denunciado Ryder.

La ministra de Trabajo también ha arremetido contra el "mantra ideológico" que da a elegir entre precariedad y paro y ha subrayado que cuando mejoran la condiciones laborales, el paro desciende. "Hemos de trabajar en la defensa colectiva del trabajo decente, que no sólo son salarios decentes, sino tener relaciones laborales estables", ha apuntado.