Luis Pardo (Barcelona, 1968) es consejero delegado en España y Portugal de la multinacional tecnológica Sage. Además, acaba de ser nombrado presidente de la Cámara de Comercio Británica en España.

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Autor de varios libros y experto en liderazgo con formación en reputadas escuelas de negocios, Pardo forma parte del consejo de acción empresarial de la CEOE y del consejo asesor de la patronal Fomento de Trabajo, así como de la Red de Innovación y Tecnología. También preside el International Madrid Business Club y forma parte del Club Málaga Valley.

La reapertura del debate sobre la derogación de la reforma laboral no ha sentado bien en el mundo de la empresa...

La última reforma laboral creó más de tres millones de empleos. Este debate es inoportuno. Como se ha dicho desde la Unión Europea y el BCE, los países deben adoptar medidas para reactivar la economía. El Covid-19 nos ha llevado a una situación muy compleja. Ahora que hay más control en la sanidad, hay que reactivar las economías. Sin una consulta a los agentes sociales, casi de golpe y porrazo, poner encima de la mesa la posible derogación de una de las herramientas más útiles para crear empleo es inadecuado. Todas las regulaciones tienen que ir dirigidas a propiciar la actividad, la liquidez y a asegurar el mejor impacto posible para que pueda haber continuidad en la empleabilidad.

En esta crisis se han firmado acuerdos históricos entre patronal y sindicatos en materias como los ERTE. ¿Cómo podría alcanzarse un acuerdo más amplio en materia laboral?

Con la consulta a los agentes sociales, a los empresarios y a los sindicatos. Todos tienen mucho que decir. Cualquier reforma siempre se puede mejorar, pero para eso tiene que hacerse una consulta. A partir de ahí, se puede perfeccionar. Es una herramienta pensada para crear empleo.

¿Hay algún país de nuestro entorno en el que podamos inspirarnos para reactivar la economía y el mercado de trabajo?

Cada país tiene un punto de partida distinto, con distintos sectores, una población activa diferente… Hablar de recetas únicas es atrevido porque no hay una fórmula mágica. Pero hay cosas que se pueden poner en marcha para ayudar a la continuidad de las empresas en la empleabilidad. Por ejemplo, más allá de las moratorias, la exoneración de impuestos a empresas y autónomos, como se ha hecho en el Reino Unido o en Francia.

¿Qué papel deberían jugar los líderes empresariales en la mesa de reconstrucción del Congreso de los Diputados?

Las empresas tienen que sacarnos de la crisis y los gobiernos no enterrarnos en ellas. Las empresas tienen que tener un papel predominante. Es importante escuchar a los agentes sociales y a los líderes empresariales. Italia está dando un buen ejemplo y en España se debe escuchar mucho más a los empresarios y a los directivos, que son los que tienen ideas de cómo relanzar la economía.

Italia está dando un buen ejemplo y en España, se debe escuchar mucho más a los empresarios 

Para eso, lo primero que se tiene que crear son foros para debatir. No todos los políticos saben de todo y hay que escuchar a los que saben. Tenemos un talento a nivel directivo extraordinario en España y es momento para escuchar sus ideas que se pueden poner en marcha.

¿Qué papel debe jugar la digitalización en la salida de esta crisis?

El trabajo remoto ha llegado para muchos casi de la noche a la mañana. El teletrabajo ha sido la segunda medida más adoptada por las pymes. El Gobierno ha impulsado el Plan Acelera que tiene como objetivo acelerar el proceso de digitalización. Sage participa en este programa y hay un abanico de posibilidades de formación,soluciones tecnológicas… Hay que ver cómo esa transformación digital puede ayudar a las pequeñas empresas. También a las grandes con incentivos para la I+D+i. Todo es importante para hacer nuestra economía más competitiva tras el Covid. Hay iniciativas que tienen que estar muy en el corto plazo y en paralelo hay que trabajar en el medio y el largo plazo.

Hemos visto que las empresas que ya estaban en formatos multicanal no han tenido que frenar la actividad tanto como otras. ¿Esta crisis es una oportunidad para grupos como Sage que trabajan en ese futuro digital?

La digitalización lleva con nosotros dos décadas y el Covid unos meses. Algunas empresas que todavía no habían adoptado esa digitalización se han dado cuenta de la importancia que tiene. Según un estudio de nuestro Observatorio, el 40% de las pymes no podían teletrabajar de manera integral. La digitalización es un claro aliado para mejorar la competitividad. Otro dato es que un 52% pensaba que el teletrabajo no era una buena opción si no se cuenta con una solución integral y con la cultura. Hay que preparar culturalmente a las empresas para poder trabajar así.

Hay que preparar culturalmente a las empresas para poder trabajar en remoto

Esto no es blanco o negro, el mundo nunca será como el de antes, pero tampoco como el que estamos viviendo hoy. Las crisis son coyunturales o estructurales, pero todas son temporales. Lo importante es lo que vamos a aprender a nivel político y empresarial y cuando acabe todo esto veremos qué hacemos diferente.

¿Es importante para España conseguir que las pymes ganen tamaño? 

Absolutamente, es una asignatura pendiente. El 99,8% de nuestro tejido empresarial es pyme. No hay que tener complejo por el tamaño de nuestras empresas, ha sido parte de nuestra historia. Pero estamos en un momento en el que ganar tamaño es una oportunidad. Todas las tecnologías que han llegado, como el Blockchain, el cloud computing, la Inteligencia Artificial, el social media… pueden dar un tamaño relevante a nuestras compañías. Pero hay que invertir en ello. La inversión en España en I+D+i no supera el 1,2%, mientras que nuestros vecinos superan el 2,5%.

No hay que tener complejo por el tamaño de nuestras empresas. Pero ganar tamaño es una oportunidad

Usted ha escrito un libro que lleva por título 'Viaje al centro del humanismo digital'. ¿Puede definir ese concepto? 

El humanismo pone en el centro al hombre para decidir sobre distintos aspectos y en este caso, sobre los tecnológicos. Nuestro cerebro tiene una capacidad lineal y el mundo tecnológico es exponencial. Lo hemos visto en la biotecnología, donde además de la tecnología, tenemos que tener bioética. Si hablamos del Big Data, el debate está servido.

Tenemos herramientas para la trazabilidad del Covid, pero el gran debate que se abre es humanista

Con el Covid, tenemos herramientas para la trazabilidad de la enfermedad, pero el gran debate que se abre ahora es humanista. Es un debate para el que no estaban preparados ni los gobiernos, ni la sociedad. ¿Qué ponemos por delante la salud o la privacidad? Los grandes dilemas ahora son puramente humanistas. La digitalización tiene que tener un rumbo y el humanismo tiene que cobrar relevancia para la reflexión y para aplicar los componentes éticos.

Ese debate se produce a pesar de que en otros contextos, el usuario regala sus datos personales a cambio de 'apps' vanales...

Esto era algo que no solo pasaba con las aplicaciones, estaba pasando en el entorno digital y el mundo 'off line'. Para eso nació la ley de protección de datos que fue iniciativa de la Comisión Europea.

Usted preside la Cámara de Comercio Británica en España,  ¿Ha puesto en riesgo la pandemia el acuerdo que deben firmar antes del 31 de diciembre la Unión Europea y Reino Unido?

Sigue habiendo voluntad de llegar a un acuerdo, aunque este momento dificulte las reuniones del mundo físico y ahora tengan que ser por remoto. Pero no han parado. Sigue habiendo un proyecto para llegar a acuerdos. Hay 300.000 británicos viviendo en España y unos 200.000 españoles viviendo en el Reino Unido.

Sigue habiendo unos lazos muy estrechos entre la Unión Europea y el Reino Unido

Sigue habiendo unos lazos muy estrechos entre la Unión Europea y el Reino Unido. Las relaciones bilaterales entre Reino Unido y España son de más de 60.000 millones de euros. Además de amistades, negocios y vínculos de siglos. Eso seguirá. Hay voluntad de acuerdo, con tiras y aflojas como en toda negociación, pero hay que buscar el mejor pacto posible.

¿Dentro de ese tira y afloja, se enmarca la amenaza de aranceles que podría afectar a sectores españoles como el agroalimentario?

Son negociaciones políticas. Hasta que no haya un hecho, hablar de todo esto no tiene sentido. Llevamos desde 2016 con el 'brexit', ahora hay un timing, pero no debemos adelantarnos.

¿Cómo pueden hacer planes de contingencia las empresas en esta situación?

Como han hecho siempre, incluso antes del 'brexit'. Entendiendo sus fortalezas. En las crisis siempre hay oportunidades. Hay que hacer todos los escenarios y prepararse para el peor. Si ocurre el mejor, tienes todo eso preparado. Desde Sage, en España y Portugal movimos a 1.400 personas al trabajo en forma remota en menos de 24 horas porque llevamos preparando escenarios desde hace muchos años. 

La Unión Europea hará frente a esta crisis con un plan de inversiones para la reconstrucción. ¿El 'brexit' es una oportunidad para que Europa avance?

Son cosas independientes. Europa tiene que reactivar la economía, lo mismo está haciendo Reino Unido, pero en Europa también hay diferentes planes por países. Lo que tiene que hacer la Comisión Europea y el BCE son planes de inversión para reactivar la economía con debates de fondo, como el de los eurobonos… Esto está aparte del 'brexit'.