Natalia Kidd

Buenos Aires, 2 feb (EFECOM).- La semana que se inicia será clave para el futuro de la deuda pública de Argentina, con la definición de la situación de la provincia de Buenos Aires, al borde de un cese de pagos, y reuniones cruciales del presidente argentino, Alberto Fernández, con líderes europeos cuyo apoyo busca de cara a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La provincia de Buenos Aires, la más rica y poblada del país, extendió el plazo hasta este lunes para que tenedores de un bono en dólares den su consentimiento para aplazar hasta mayo un vencimiento de capital por 250 millones de dólares.

El Ejecutivo bonaerense necesita el visto bueno de los tenedores de bonos que representen al menos el 75 % del capital en circulación de los (bonos) BP21 para poder retrasar hasta el 1 de mayo el vencimiento en cuestión, que operaba el pasado 26 de enero.

De no conseguirlo y no regularizar el pago antes del próximo miércoles, el distrito sería declarado en cese de pagos técnico, algo que para los analistas sentaría un mal precedente de cara al acuerdo que Argentina pretende cerrar antes de que acabe marzo con sus acreedores privados y el FMI para en principio extender los vencimientos de su pesada deuda soberana.

NUEVO CANJE LOCAL

El lunes el mercado local estará en vilo a la espera de una definición por la deuda bonaerense mientras, a la par, el Gobierno probará suerte con un nuevo canje voluntario de bonos emitidos localmente.

La operación está destinada a tenedores de bonos que vencen el 13 de febrero por un total de 105.000 millones de pesos (unos 1.570 millones de euros) y a los que se les ofrece un menú de cuatro nuevos títulos, todos con vencimiento en 2021.

Hace dos semanas Argentina logró canjear parcialmente cinco tipos de letras del Tesoro en pesos con vencimientos entre enero y abril por nuevos títulos con vencimientos en el segundo semestre.

También en enero, y a la espera de una renegociación de su deuda externa, el país colocó en el mercado local bonos por 35.714 millones de pesos (534,1 millones de euros), recursos que destinó a los vencimientos de deuda de estas semanas.

BUSCANDO APOYO INTERNACIONAL

El presidente argentino, Alberto Fernández, continúa con su gira europea en busca de apoyos en el seno del directorio del FMI, con el que Argentina pretende renegociar los pesados vencimientos que operan entre 2021 y 2023.

El viernes, además de entrevistarse con el Papa Francisco, se reunió con el primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, que le dio su respaldo.

Este lunes se encontrará con la canciller alemana, Ángela Merkel, el martes con el presidente español, Pedro Sánchez, y el miércoles almorzará con el mandatario francés, Emmanuel Macron.

Fernández, que asumió la Presidencia en diciembre pasado, busca no sólo un acuerdo con el FMI sino también, y en paralelo, con los acreedores privados.

En todos los casos, el mandatario asegura que Argentina tiene voluntad de pagar pero que, para eso, la economía, en recesión desde abril de 2018, debe primero volver a crecer.

Con el FMI la discusión se centra en la deuda por los 44.000 millones de dólares que el organismo dió a Argentina en el último año y medio en virtud de un acuerdo de auxilio financiero, por un total de 56.300 millones de dólares, firmado en 2018 con el Gobierno de Mauricio Macri (2015-2019).

Para avanzar en las negociaciones, el Fondo enviará una misión técnica a Buenos Aires el próximo día 12.

REUNIÓN CLAVE EN EL VATICANO

El ministro de Economía argentino, Martín Guzmán, encargado de liderar las negociaciones, se unirá este lunes a Fernández en Alemania.

Pero todas las miradas están puestas en la reunión que Guzmán mantendrá el miércoles con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.

El encuentro será en el Vaticano, donde ese día se congregarán economistas del todo el mundo en un seminario organizado por la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales.

DEBATE EN EL SENADO

El Senado argentino analiza este martes y debate el miércoles el proyecto de una Ley, aprobada ya por la Cámara de Diputados, que permita al país renegociar su deuda externa. 

Una vez que sea debatida en el Pleno del Senado, el Ejecutivo quedará autorizado para dar los pasos formales necesarios con vistas a lanzar a los acreedores privados una oferta de reestructuración en la segunda semana de marzo, cuyo plazo de adhesión vencerá a finales de ese mismo mes.

De acuerdo a datos de la Secretaría de Finanzas, a finales de diciembre último la deuda bruta de Argentina ascendía a 323.177 millones de dólares, el 44 % emitida bajo legislación extranjera.