Bruselas

El primer intento de la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, de lograr que Bruselas suavice los objetivos de reducción del déficit exigidos a España con el fin de dar cabida en los Presupuestos de 2020 al fuerte aumento del gasto público prometido a Podemos ha acabado con resultados agridulces. La Comisión Europea celebra que España tenga por fin un Ejecutivo con plenos poderes presupuestarios tras casi un año de parálisis, pero evita de momento dar luz verde a las peticiones del Gobierno de Pedro Sánchez.

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"La Comisión está muy satisfecha por el hecho de que finalmente tengamos un Gobierno en España con plenos poderes presupuestarios y compartimos el objetivo general del Gobierno de trabajar por una economía sostenible en el plan social y medioambiental", ha dicho el nuevo comisario de Asuntos Económicos, el socialista italiano Paolo Gentiloni, tras reunirse con Calviño. 

"Naturalmente ahora debemos examinar las consecuencias en el plano del gasto público de lo que está en el programa del Gobierno. Pero el primer contacto con Nadia Calviño ha sido muy positivo y vamos a continuar con esa discusión", ha anunciado Gentiloni.

¿Significa eso que España obtendrá de la UE la flexibilidad presupuestaria que reclama? "Siempre tenemos cierta flexibilidad, pero ahora debemos apreciar que tenemos la posibilidad de discutir con un Gobierno que tiene todos los poderes presupuestarios, lo que desgraciadamente no ha sido el caso para España durante un cierto periodo. Hay que hacerlo con atención al programa de gasto público pero con una actitud muy positiva de diálogo que tenemos en particular con el Gobierno de España", ha respondido el responsable de Asuntos Económicos de la Comisión.

El Ejecutivo comunitario ve prematuro renegociar los objetivos de déficit de España y reclama al Gobierno de Sánchez que le envíe cuanto antes un borrador de Presupuestos para 2020, cuyo "punto de partida" debe ser un ajuste equivalente al 0,65% del PIB, es decir, casi 8.000 millones de euros. España sigue siendo uno de los países de la UE con más déficit y su deuda roza el 100% del PIB, por lo que según Bruselas no dispone de margen presupuestario y debe acelerar la reducción del déficit.

Calviño promete Presupuestos "cuanto antes"

Por su parte, Calviño ha trasladado a sus colegas del Eurogrupo que el nuevo Gobierno de coalición entre el PSOE y Podemos continuará con una política económica centrada en tres ejes: "responsabilidad social, sensibilidad social y reformas estructurales". Y se ha comprometido a "contener el incremento del gasto público". No obstante, también ha dejado claro que su voluntad es exprimir al máximo todo el margen de flexibilidad que ofrece el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

"El Gobierno español tiene un claro compromiso con el cumplimiento de las reglas comunitarias, con la reducción del déficit público y de la deuda pública al ritmo más rápido posible. Pero eso sí, que sea compatible con el mantenimiento de la creación de empleo y el crecimiento económico. Las reglas comunitarias tienen determinados elementos de flexibilidad dentro de los cuales tendremos que encontrar ese adecuado equilibrio", ha declarado.

A su juicio, la senda de ajuste fiscal que prometió a la UE el anterior Gobierno de Mariano Rajoy en 2018 y que sigue vigente "no es realista" ya que "no se corresponde con la realidad económica y fiscal de nuestro país". "Ahora lo que  haremos es preparar y trabajar en una senda que sea creíble, que sea realista y que nos permita lograr ese equilibrio presupuestario en los próximos años", asegura la vicepresidenta económica.

La negociación con Bruselas de esta nueva senda se llevará a cabo "en paralelo" con la elaboración de los Presupuestos para 2020, que el Gobierno de Sánchez se compromete a remitir a Bruselas "cuanto antes".

Calviño ha explicado que la nueva subida del salario mínimo que pretenden llevar a cabo el PSOE y Podemos no se ha abordado en sus contactos con la Comisión -que en el pasado se ha mostrado muy crítica con estos incrementos con el argumento de que dañan la creación de empleo- y ha apostado por "dejar espacio al diálogo social" antes de tomar decisiones. 

"Todos somos conscientes de que el aumento del salario mínimo es un elemento positivo por cuanto mejora la capacidad adquisitiva de los  trabajadores y mejora también la renta disponible de las familias. Pero todos somos conscientes también de que es muy importante, prioritario, seguir garantizando el crecimiento económico y la creación de empleo y yo creo que es bueno dar una oportunidad al diálogo social", ha indicado.

La vicepresidenta económica se ha reunido también en Bruselas con el vicepresidente económico de la Comisión, el conservador letón Valdis Dombrovskis, y con la vicepresidenta responsable de Economía Digital y Competencia, la liberal danesa Margrethe Vestager. Además, ha expuesto el programa económico del Gobierno de coalición al resto de ministros del Eurogrupo.