Después de una moción de censura, dos elecciones, una investidura fallida y unos presupuestos desechados, la sombra fiscal de Cristóbal Montoro seguirá planeando las cuentas españolas. Este 1 de enero se prorrogarán automáticamente los Presupuestos Generales del Estado (PGE) del año 2018 elaborados por el Gobierno de Mariano Rajoy y por su ministro de Hacienda, un hecho inaudito en la historia de la Democracia.

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La prórroga presupuestaria no es nueva, ya que se produjo anteriormente con las cuentas de 1978, 1982, 1995, 2011, 2016, 2017, pero será la primera vez que se prorroguen dos años consecutivos las mismas cuentas. La situación no deja de ser paradójica ya que ,un año y medio después de sentarse en Moncloa, Pedro Sánchez deberá seguir utilizando los Presupuestos de su rival político, unas cuentas que se negó a aprobar en su momento y que denostó públicamente.

"Consolidan un crecimiento sin derechos", decía Sánchez de estos Presupuestos en abril de 2018. "Los recortes en los pilares del Estado del Bienestar (educación, sanidad, dependencia...), los salarios a la baja y la desigualdad en el reparto de la renta están diseñados para que el país crezca de forma injusta y desigual", completaba en un documento titulado 7 razones para un "no" a los presupuestos.

Es verdad que Pedro Sánchez se ha comprometido a presentar de manera urgente el techo de gasto y los Presupuestos para 2020, basados en sus acuerdos con Podemos presentados este lunes, pero la investidura fijada para el 4, 5 y 7 de enero sigue pendiente del pronunciamiento de ERC. Incluso si hay acuerdo en enero, la negociación prespuestaria se antoja larga para sacar adelante unas nuevas cuentas que incluirán un aumento del gasto y una poco clara previsión de incremento de ingresos.

De hecho, el rechazo a los Presupuestos de Sánchez para 2019 fue el causante del terremoto político posterior que generó la convocatoria de dos elecciones, en abril y en noviembre. Los Presupuestos de comienzos de año fueron apoyados solo por Podemos y fueron rechazados por PP, Ciudadanos y las fuerzas nacionalistas.

277.933 millones de euros

Esto significa que en el caso de tener investidura, todo indica que encontrar apoyos para unas nuevas cuentas no será nada fácil, lo que significa que Sánchez deberá convivir al menos gran parte de la mitad de año con las cuentas de Montoro, de facto, los Presupuestos más longevos de la historia de la Democracia. 

El Presupuesto que se prorroga para 2020 asciende a 277.933 millones de euros, que es el resultado de prorrogar el presupuesto inicial del Estado vigente en 2019. Los presupuestos de los organismos autónomos que se prorrogan para 2020 ascienden en conjunto a 38.949 millones de euros.

Para el nuevo ejercicio el Ejecutivo prevé un crecimiento económico del 1,8%, una décima menos que 2019, mientras que estima un déficit del 1,1%, a políticas constantes, o del 1,7% con medidas, frente al 2% que calcula que cerrará en el ejercicio 2019.

Bruselas ya dijo que el proyecto presupuestario del Gobierno para 2020 se alejaba del esfuerzo estructural recomendado del 0,65%, al mismo tiempo que avisaba de que el proyecto recogía un crecimiento nominal del gasto público del 3,8%, frente al 0,9% máximo recomendado por la UE.

El problema es que remitió el proyecto Presupuestario con niveles similares de ingresos, pero con mayor gasto motivado por el alza de las pensiones, los salarios de los funcionarios y del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Acuerdo PSOE-Podemos  

Frente a esta situación y pese a que ya se envió el proyecto a Bruselas hace varios meses, el Gobierno ha congelado estas subidas hasta que deje de estar en funciones. El Ejecutivo no revalorizará las pensiones el 0,9% previsto para este ejercicio ni aprobará la subida del 2,3% del salario de los funcionarios hasta que se produzca la investidura. El alza del Salario Mínimo (SMI) queda pendiente del diálogo entre empresarios y sindicatos.

Si se toma como referencia del futuro Presupuesto el acuerdo programático presentado el lunes por PSOE y Podemos, este proyecto incluirá una subida de dos puntos del IRPF  para las rentas de más de 130.000 euros y cuatro puntos para la parte que exceda de 300.000 euros. 

También se subirá el impuesto de Sociedades hasta un tipo mínimo del 15%, del 18% para los bancos y las empresas de hidrocarburos. El tipo estatal sobre las rentas de capital se incrementará en cuatro puntos a partir de 140.000 euros, desde el actual 23% al 27%.

El objetivo es aprobar también el impuesto a determinados servicios digitales y una tasa a las transacciones financieras que en conjunto deberán aportar otros 2.000 millones anuales a las arcas públicas. También se quiere establecer un mayor control a las sicav y aumentar la lucha contra el fraude fiscal y asegurar el pago de los grandes deudores de Hacienda.

El objetivo de estos nuevos Presupuestos 2020 -cuya fecha de aprobación es una incógnita- será "impulsar políticas sociales y nuevos derechos con arreglo a los acuerdos de responsabilidad fiscal de España con Europa gracias a un mejor uso de los recursos públicos, a una reforma fiscal justa y progresiva que nos acerque a Europa y en la que se eliminen privilegios fiscales".