Bruselas, 8 nov (EFECOM).- La Unión Europea (UE) aprobó este viernes normas para suavizar los requisitos de colchones de capital y supervisión para las pequeñas firmas de servicios de inversión, que hasta ahora debían cumplir las mismas exigencias que los bancos europeos.

Los ministros de Economía y Finanzas de los Veintiocho dieron el visto bueno para reformar la directiva y reglamento para adaptar los requisitos al tamaño, actividad y complejidad de las aproximadamente 6.000 empresas de inversión que operan en el Espacio Económico Europeo, la mayoría de las cuales son pequeñas.

Las firmas de inversión proporcionan servicios como asesoría, gestión de carteras de inversión, ejecución de órdenes para clientes o compraventa de instrumentos financieros, pero no toman depósitos ni ofrecen créditos como los bancos, por lo que el riesgo que entrañan sus actividades para la economía en general es diferente.

Conforme a las nuevas normas, las empresas que faciliten servicios "parabancarios", como la negociación por cuenta propia o el aseguramiento de instrumentos financieros, y tengan unos activos consolidados superiores a los 15.000 millones de euros, serán supervisadas y tendrán los mismos requisitos que si fueran bancos.

En el caso de las que realicen también estas actividades, pero tengan activos de entre 5.000 millones y 15.000 millones de euros, las autoridades nacionales podrán obligarles a cumplir también estos requisitos cuando su actividad conlleve riesgo para la estabilidad financiera.

Todas aquellas más pequeñas tendrán un nuevo régimen con requisitos propios, diferentes a los de los bancos, para evitar una carga excesiva. Excepcionalmente, las autoridades podrían aplicar a algunas la normativa de la banca, pero siempre exigiéndoles menores requisitos de capital y dando cinco años para que cumplan.

El nuevo texto también refuerza los requisitos para dar acceso al mercado europeo a firmas de inversión de terceros países, ya que la mayoría de las que ahora operan en el mismo tienen su sede en el Reino Unido, que tras el "brexit" pasará a ser un país extracomunitario.

La Comisión podrá evaluar los requisitos que se exigen a aquellas con actividades "parabancarias" y fijar condiciones específicas para las que puedan tener una importancia sistémica.

Por otro lado, los ministros aprobaron nuevas normas para homogeneizar las características de los bonos garantizados -qué tipos de activos pueden respaldarlos, normas de transparencia de derecho a recurso- de modo que estos puedan además recibir un "sello" de la UE y acogerse así a un régimen de capital preferente.

Los bonos garantizados están respaldados por una serie de activos independientes y los inversores que los adquieren tiene preferencia a la hora de recuperar su dinero en caso de insolvencia. En la UE se emitieron 2,1 billones de euros en este tipo de bonos en 2015, de ellos 238.000 millones en España, según la Comisión Europea.

El nuevo marco regulador "ofrecerá una fuente de financiación estable para las entidades de crédito, que estarían mejor situadas para proporcionar hipotecas asequibles y, a los inversores, unas inversiones alternativas más seguras", dijo el Consejo en un comunicado.

Ambas iniciativas se enmarcan dentro de la estrategia europea para un Mercado Único de Capitales y recibirán el visto bueno final de la Eurocámara este mes.

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