Bruselas, 8 nov (EFECOM).- La Unión Europea (UE) aprobó este viernes medidas para detectar con más facilidad el fraude sobre el pago del IVA en las operaciones transfronterizas del comercio electrónico, incluidas nuevas normas para el intercambio de datos sobre el abono de ese impuesto.

El Consejo de la UE, que representa a los Estados miembros, explicó en un comunicado que las nuevas reglas permitirán a los países recopilar, de un modo armonizado, los registros que pondrán a su disposición por vía electrónica los proveedores de servicios de pago, como los bancos.

Además, se establecerá un nuevo sistema electrónico central para el almacenamiento de la información sobre los pagos y para que los funcionarios antifraude nacionales puedan analizar esa información.

"Los proveedores de servicios de pago son un elemento clave en la cadena de las compras realizadas en Internet. Gracias a la información que poseen, juegan un rol vital en ayudar a las autoridades fiscales nacionales a identificar y combatir el fraude del IVA", declaró el ministro finlandés de Finanzas, Mika Lintilä, cuyo país ocupa este semestre la presidencia del Consejo de la UE.

Lintilä añadió que al armonizar el modo de recopilar y acceder a esa información, los países de la UE tendrán "una potente herramienta" para controlar si las normas del IVA se aplican de manera correcta, sobre todo, en el ámbito del comercio electrónico transfronterizo.

En concreto, los ministros de Economía y Finanzas de los Veintiocho aprobaron en su reunión de hoy en Bruselas obligar a los proveedores de servicios de pago a mantener registros de los pagos transfronterizos en el comercio electrónico.

Las autoridades nacionales fiscales podrán después acceder a esa información "bajo estrictas condiciones" que garanticen, entre otras cuestiones, la protección de los datos.

Junto a esa enmienda de la directiva del IVA, los ministros también aprobaron cambios en la regulación sobre la cooperación administrativa en el área de ese impuesto.

Esa segunda enmienda fija los detalles sobre cómo las autoridades fiscales nacionales cooperarán para detectar el fraude del IVA en el comercio electrónico y controlar el cumplimiento de las obligaciones sobre el impuesto.

Por otro lado, los ministros pactaron simplificar las normas sobre el IVA aplicadas a las pequeñas empresas.

Según el Consejo, el objetivo de esas reglas nuevas es reducir "la carga administrativa" para esas compañías y los costes derivados de los procesos para abonar el IVA.

Las empresas tienen obligaciones administrativas sobre el IVA y actúan como recaudadores de ese impuesto, lo que genera costes proporcionalmente más elevados para las pequeñas compañías que para las grandes.

Además, el sistema actual prevé exenciones en el pago del IVA para empresas de reducido tamaño que operan solo en su país de origen, pero el cambio permitirá que también la aprovechen aquellas con actividad en varios Estados.

El texto prevé que las empresas pequeñas podrán quedar sujetas a las normas simplificadas sobre el impuesto si su facturación anual queda por debajo de un umbral fijado por uno de los Estados miembros en los que opera, que no puede ser superior a los 85.000 euros.

Bajo ciertas condiciones, compañías pequeñas de otros países que no excedan ese límite también podrán beneficiarse del sistema simplificado si sus ingresos anuales en toda la UE no exceden los 100.000 euros.

jug/son