Bruselas, 4 jun (EFECOM).- La Comisión Europea (CE) tiene previsto proponer este miércoles que España salga del procedimiento comunitario por déficit excesivo después de una década, tras comprobar que el país ha dejado atrás el umbral del 3 % del producto interior bruto (PIB).

Se espera que Bruselas se pronuncie en ese sentido cuando publique el miércoles sus recomendaciones específicas sobre política económica para cada Estado miembro de la Unión Europea (UE).

El comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, anticipó el mes pasado, cuando la CE publicó sus previsiones de crecimiento, que el Ejecutivo comunitario recomendaría en junio cerrar ese proceso al Consejo, los ministros de los países de la UE.

Si bien es la Comisión la que plantea poner punto final al procedimiento, son los titulares de Finanzas de los Estados miembros quienes toman la decisión final, en un trámite meramente formal.

"La CE estará en posición de recomendar al Consejo el próximo mes la salida de España del procedimiento por déficit excesivo después de diez años", dijo el comisario francés el pasado siete de mayo.

Moscovici destacó entonces el "buen desempeño" de España a la hora de reducir su déficit nominal, que en 2018 cerró en el 2,5 % del PIB, por debajo del máximo del 3 % que fijan las normas comunitarias.

Además, las proyecciones publicadas en mayo apuntaban a que el desvío presupuestario seguiría reduciéndose hasta el 2,3 % del PIB este año y el 2 % el próximo.

España lleva inmersa en el procedimiento por déficit excesivo desde 2009.

La mayoría de países estuvieron sujetos durante la crisis a este proceso, por el que la Comisión vigila más estrechamente las cuentas públicas y puede exigir ajustes e incluso aplicar sanciones, pero ahora ya solo está abierto para España.

Los ministros de Economía y Finanzas podrían aceptar el cierre del procedimiento en su reunión del 14 de junio.

Además, la CE se pronunciará el miércoles sobre la actualización del Programa de Estabilidad para el cuatrienio 2019-2022, que Madrid remitió a Bruselas el 30 de abril.

El Gobierno español preveía en ese documento que la desaceleración del crecimiento económico sería mayor de la que preveía en enero y, aunque mantenía el avance del PIB en el 2,2 % para este año, lo rebajaba tres décimas para 2020 (1,9 %) y 2021 (1,8 %).

El Gobierno achacaba la moderación "en gran medida a la gradual maduración del ciclo económico", además de a la progresiva desaceleración de la actividad mundial, en un contexto internacional con elevadas incertidumbres.

En cuanto al resto de la UE, la atención se centrará en Italia, después de que la Comisión pidiera el miércoles pasado en una carta a Roma explicaciones por no haber realizado "los esfuerzos suficientes" para reducir la deuda pública, que en 2018 superó el 132 % del producto interior bruto.

El mantenimiento de una deuda tan elevada podría dar lugar a la apertura de un procedimiento por déficit excesivo y a sanciones para Italia, que ya evitó en 2018 la puesta en marcha de ese proceso.

Roma respondió a Bruselas que prepara un plan de revisión del gasto público y los ingresos.

El ministro italiano de Finanzas, Giovanni Tria, apuntó en la misiva que en 2018, aunque Italia no lograra reducir su deuda, el Gobierno "ha actuado con prudencia y responsabilidad".

Reconoció también "la necesidad de conseguir un saldo primario más elevado para devolver la deuda pública a una trayectoria claramente descendente", pero pedía tiempo dado el contexto macroeconómico.

Si esas explicaciones no convencen a Bruselas, esta podría proponer abrir el procedimiento por déficit excesivo.

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