Madrid, 21 abr (EFECOM).- Castilla y León es la comunidad autónoma más desatendida de España en cuanto a oficinas bancarias físicas, ya que es la que concentra el mayor número de pueblos en los que ya no hay ninguna sucursal, 1.777 municipios.

Y esto afecta al 15,1 % de la población castellano-leonesa, que es también el mayor porcentaje de las diecisiete autonomías españolas, según un reciente informe del Banco de España, que añade que esta ausencia de oficinas afecta en total a 4.196 pueblos, que son el 52 % del total y 627 más que en 2008, antes de la crisis.

En segundo lugar se sitúa Cataluña, con 480 pueblos sin oficina, aunque en este caso al tratarse de una comunidad mucho más densamente poblada, el porcentaje de la población afectada baja al 4,4 %. 

A muy poca distancia se encuentra Castilla-La Mancha, con 479 municipios sin oficina y casi un 5 % de la población afectada; seguida de Aragón, con 417 municipios y el 4,4 % de afectados; Valencia, con 242 pueblos (2,6 %); Andalucía, con 152 municipios (1,3 %) y Extremadura, con 150 pueblos (5,7 %).

 COMUNIDAD AUTÓNOMA MUNICIPIOS SIN BANCOS % POBLACIÓN AFECTADA

 Castilla y León 1.777 15,1 

 Cataluña 480 4,4 

 Castilla-La Mancha 479 4,9 

 Aragón 417 4,4 

Comunidad Valenciana 242 2,6 

 Andalucía 152 1,3 

 Extremadura 150 5,7 

 Navarra 147 7 

 País Vasco 97 2,8 

 La Rioja 90 2,9 

 Madrid 67 0,9 

 Galicia 41 1,9 

 Cantabria 39 10,4 

 Asturias 10 0,8 

 Murcia 4 0,4 

 Baleares 3 0,2 

 Canarias 1 0 

 TOTAL 4.196 52 

Esta falta de oficinas se debe a varios factores, ya que coincide con los cierres derivados de la reorganización del sector financiero español durante la crisis y también con la digitalización, lo que se ha traducido en un recorte de 19.651 sucursales en diez años, según datos del Banco de España.

Esta situación afecta en torno al 3 % de la población española, 1,5 millones de personas, que son los habitantes de esos pequeños municipios sin oficina, aunque buena parte de ellos pueden operar con su banco de forma remota y disponen de otras alternativas para retirar efectivo como una oficina móvil, agentes financieros e incluso oficinas de Correos.

Sin embargo, en España queda aún un millón de habitantes sin ninguna opción. 

En concreto, un 2,1 % de la población española que vive en 3.399 municipios de un país en el que el efectivo continúa siendo el medio de pago más común y en el que sigue habiendo un número significativo de sucursales y cajeros automáticos, a pesar de que en la última década se redujeron un 44 y un 17 %, respectivamente. 

Según las últimas cifras de población publicadas por el INE, correspondientes a 2018, un total de 1,46 millones de personas, en torno al 3 % de la población española, viven en 4.995 municipios de menos de 1.000 habitantes.