Bruselas, 28 mar (EFECOM).- Dos de cada tres medidas de defensa comercial impuestas desde la Unión Europea (UE), para proteger a su industria del dumping o las importaciones subsidiadas, se dirigen a productos de China que Bruselas considera lleva a cabo prácticas de comercio desleal en áreas como la industria siderúrgica.

Esta y otras cifras quedan recogidas en un informe sobre el uso de los instrumentos europeos de defensa comercial en 2018 publicado este jueves por la Comisión Europea (CE), que apunta también a una importante prevalencia del acero entre los sectores en los que la UE actúa más a menudo para proteger los intereses de su industria.

A finales de 2018, la UE tenía en marcha 93 medidas antidumping definitivas y 12 medidas antisubsidios, de las que un 44 % se aplicaba a productos de acero de diferentes países.

El informe apunta a que el lustro entre 2014 y 2019 ha sido uno de los más "desafiantes" en términos de utilización de sus instrumentos de defensa comercial, que modernizaron en 2017, en particular por la crisis mundial de sobrecapacidad de acero que "aumentó de forma significativa las solicitudes de medidas de defensa comercial".

El exceso de capacidad global se sitúa en torno a unos 550 millones de toneladas, según Eurofer, y un porcentaje importante de esta cantidad se encuentra en China.

"No todos nuestros socios comerciales quieren jugar con las mismas reglas que usamos nosotros. No podemos dejar que se aprovechen de nosotros, debemos proteger a la UE, sus empresas y sus trabajadores contra prácticas comerciales injustas", apuntó el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, en un comunicado.

Según la Comisión, los instrumentos comunitarios de defensa comercial que estaban en vigor a finales de 2018 protegieron hasta 320.000 empleos, muchos de ellos en el sector del acero, y permitieron que la UE recaudara más de 1.500 millones de euros que se incorporaron al presupuesto comunitario.

Las nuevas normas aprobadas en 2017 redujeron de nueve a siete meses el periodo máximo de investigación sobre un mercado concreto antes de imponer medidas provisionales antidumping, el proceso que Bruselas puso en marcha para determinar si los aranceles de Estados Unidos a sus importaciones de acero provocaron desvíos al mercado europeo de productos originalmente destinados al estadounidense.

El informe recopila también las situaciones en las que la Comisión interviene cuando terceros países imponen de forma injusta sus instrumentos de defensa comercial contra exportaciones europeas, en el que destacan los derechos de aduana que impuso Colombia a las importaciones europeas de patatas para freír congeladas.

A raíz de esta intervención "se redujo el número de empresas afectadas por los aranceles y el nivel de aranceles", apunta la Comisión.

Sin embargo, Bruselas sigue considerando "problemáticas" las medidas que Colombia está aplicando y aún estudia denunciar el caso ante la Organización Mundial del Comercio.

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