La tecnología cambia nuestra vida y nuestro entorno. Tenemos nuevas formas de comunicarnos, opciones inéditas de ocio o alternativas para desarrollar nuestro trabajo nunca vistas. El mundo está en movimiento y estas nuevas posibilidades que nos hacen más cómoda la rutina también auguran un futuro más eficiente en lo relativo a los grandes proyectos de construcción de infraestructuras.

Esta apuesta por la tecnología y la transformación digital está en el fondo del programa Sacyr iChallenges, por el cual la empresa hace un llamamiento a emprendedores, startups y centros de innovación para acometer soluciones a los retos que pantea en cinco de sus principales áreas de negocio: medioambiente, agua, concesiones, ingeniería e infraestructuras y conservación de infraestructuras.

Los cinco retos de Sacyr a los más innovadores

Obras inteligentes



En el campo de la Ingeniería, por ejemplo, el reto busca promocionar la "planificación inteligente de grandes obras de construcción". El objetivo es minimizar la intervención humana en el proceso mediante algoritmos de inteligencia artificial. Según Manuel Martínez, de Sacyr Ingeniería e Infraestructuras, "consiste en coger un modelo BIM [Building Information Modeling] de un proyecto definido y, mediante esos algoritmos de inteligencia artificial, conseguir que sea el propio ordenador el que saque una planificación completa".

Esta aplicación tiene, según Martínez, dos grandes ventajas: por un lado, "el tiempo que el jefe de proyecto le dedicará a la programación será mucho menor; además, vamos a conseguir algo mucho más gráfico de cara al cliente".

Además, esta pretendida planificación inteligente también ayudará a reducir costes y a una mayor eficiencia porque, "al hacer estas programaciones 'in house', no dependeremos de externos".

El Canal de Panamá, obra ya finalizada, es un ejemplo de obra de infraestructuras que lleva a cabo la compañía.



Modelos de deterioro más precisos



Las infraestructuras protagonizan también otro de los retos de iChallenge. Bajo el título 'Predicción avanzada del deterioro a largo plazo del pavimento en carreteras', la idea es "mejorar y superar los modelos de deterioro actuales", según Pablo Mochón, de Sacyr Concesiones. "Ahora mismo hay una serie de programas y aplicaciones comunes que utlizan datos estáticos con diversos parámetros de la carretera".

Este modelo devuelve una previsión de cuáles serán los costes de mantenimiento futuros que, "si bien por nuestra forma de construiri siempre hemos mejorado", invitan a buscar nuevas vías para precisar aún más los pronósticos. "Queremos aprovechar las nuevas herramientas de inteligencia artificial y bigdata históricos y actuales, de ensayos y características climáticas, etc, y perfeccionar este modelo de deterioro" del pavimento de las carreteras a largo plazo.

Este concepto es básico, ya que se estima que estos gastos de mantenimiento de un firme representan, según la entidad, más de la mitad del presupuesto de un contrato de concesión de carreteras.

La tecnología puede ayudar a crear modelos más eficientes para la conservación de carreteras.



Herramientas más eficientes

Relacionado con lo anterior está el desafío que pretende hallar un 'Sistema de IoT y analítica para el mantenimiento predictivo de carreteras según la gestión por indicadores'. Este concepto es un nuevo modelo de remuneración por el que la administración paga una cantidad variable en función de las mediciones de distintos parámetros de las infraestructuras.

Marco Sosa, de Sacyr Servicios Conservación, argumenta este cambio en el modelo de negocio en dos pilares: "Mejorar la seguridad del usuario y aumentar la vida de la infraestructura". "El reto es diseñar un modelo de bajo coste para la medida diaria o semanal de estos indicadores que garanticen los niveles de servicio que exigen los pliegos", concluye.



Smart cities



Las ciudades evolucionan, son casi un organismo vivo en el que su tejido respira y se adapta a las nuevas posibilidades de la tecnología. El concepto de smart cities se ajusta a esta definición y, si bien es un campo muy abierto, con infinitas posibilidades, el reto de Sacyr en este ámbito busca, como indica su epígrafe, 'Nuevos modelos para la identificación de los residuos depositados en contenedores por cada ciudadano para promover el reciclaje'.

Mariola Terciado, de Valoriza Medioambiente, aduce la "necesidad" que tiene España de cumplir unos objetivos de reciclaje que "en 2020 tienen que ser del 50% y que la realidad dice que aún se encuentran en el 33%". Así, "si damos con la solución al reto que planteamos, vamos a impulsar y promover que el reciclaje aumente". Y para ello, la idea es implicar al ciudadano para que, ya desde casa, comience el proceso y, además, se sienta motivado a hacerlo.

El reciclaje es una tarea en la que cada persona tiene algo que decir. iStock

"La idea", prosigue Terciado, "es conseguir relacionar la información del ciudadano con la cantidad de residuos que produce y la calidad del reciclaje de los mismos". Relacionando estos datos se puede crear un sistema que permita bonificar o penalizar prácticas de reciclaje.



Gestión remota de plantas de agua

La gestión, construcción y puesta en funcionamiento de una planta de tratamiento de agua es una tarea compleja. Por eso, otro de los retos planteados por Sacyr es el que busca una 'Aplicación de realidad virtual y aumentada en plantas de tratamiento de agua'. Lo explica Domingo Zarzo, de Sacyr Agua: "El reto surge de dos necesidades. Por un lado, y dada la dispersión internacional de nuestras instalaciones, poder dar apoyo técnico remoto a las mismas; y por otro lado, la mejora de la imagen de marca, la competiticidad y la incorporación de nuevas tecnologías".

Este concepto persigue "la mejora de la eficiencia y la reducción de costes, pero también permite la formación de operadores, incrementar la salud y seguridad de los trabajadores" y, en su cariz más comercial, "poder enseñar las instalaciones a los clientes antes de que estén construidas".

Hasta el 20 de septiembre

El programa de innovación abierta iChallenges plantea estos enunciados para que cualquier interesado ofrezca sus ideas. El plazo acaba el 20 de septiembre, momento a partir del cual los proyectos serán valorados y contrastados. "Las propuestas con mayor viabilidad", estipulan desde Sacyr, "podrán tomar la forma de proyectos de colaboración".

Además, las mejores iniciativas se convertirán en finalistas de los Premios Sacyr a la Innovación, unos galardones que otorgan a su ganador una financiación de 50.000 euros por parte de Sacyr y la Fundación Sacyr.