"El tema de las pensiones no es solo una cuestión de modificar los parámetros del sistema: la evolución del mercado de trabajo y la productividad son cruciales", ha señalado el director general de Economía del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en una jornada organizada por Ibercaja y Funcas en el Congreso de los Diputados.

Hernández de Cos también ha incidido en que las reformas de las pensiones emprendidas en 2013 -el factor de sostenibilidad y el índice de revalorización- han contribuido "sustancialmente" a garantizar el sistema pero, en ausencia de nuevos recursos, a costa de "una caída importante" de la tasa de sustitución.

Esta tasa, que indica el porcentaje de ingresos que supone la pensión de jubilación respecto al último salario, es actualmente del 80 %.

Hernández de Cos ha defendido no obstante la existencia del índice de revalorización de las pensiones (IRP) como mecanismo que garantiza el equilibrio económico del sistema y ha reclamado más "transparencia" sobre las implicaciones que tienen en los ciudadanos las reformas que se toman.

Para ilustrar la situación del sistema en pensiones, Hernández de Cos ha recogido unas proyecciones en el horizonte de 2060 en el que, con la proyección demográfica prevista, el gasto en pensiones aumentaría en unos 12 puntos de PIB.

Para asumir en parte este aumento, ha expuesto, se necesitaría una tasa de empleo del 80 % y dejar así la tasa de paro en el 6 %.

Esta situación "compensaría" alrededor del 60 % de ese gasto adicional mientras que el otro 40 % vendría del descenso en la tasa de sustitución hasta situarla el 40 % en 2060 siempre, subrayan, "sin recursos adicionales".

"Habría una pérdida de poder adquisitivo bastante significativa", ha reconocido.

Y ante esto, ha insistido, es necesario abordar mejoras en la economía y el empleo.

"Cuánto mejor le vaya al mercado de trabajo, cuando menor sea la tasa de paro, cuando mejor sea la productividad de la economía más fácil será", ha concluido.EFECOM

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